En Vivo
Logo
Ir a noticiassin.com
Combustibles
Gasolina Premium
RD$: 240.30
Gasolina Regular
RD$: 227.20
Gasoil Premium
RD$: 195.60
Gasoil Regular
RD$: 186.50
GLP
RD$: 113.30
Gas Natural
RD$: 28.97
Divisas
Divisa
Compra
Venta
Dólar
48.90
49.40
Euro
58.00
65.00

Alegrías y Tristezas

Un cordial saludo a todos mis queridos lectores.

Habíase una vez un hombre que trabajaba en un circo. Cierto día el circo llego a una ciudad y aquel buen hombre se dirigió a ver a un medico psicólogo de la ciudad que le habían dicho era muy bueno y un gran profesional.  Él le conto al psicólogo que se sentía triste y que necesitaba algo o alguien que lo alegrara que cual era su recomendación. El doctor después de escucharlo le dijo: A la ciudad ha llegado un buen circo y el mismo tiene un payaso que hace reír a todos, no hay nadie que se resista a reír cuando él hace sus actos, porque no lo vas a ver una de sus funciones y así podrás alegrar tu vida. El hombre le contesto: Doctor no puedo ir a ver ese payaso, porque ese payaso soy yo.

Nosotros a veces vamos por la vida haciendo reír a los demás, pero no somos interiormente felices, a veces nos invade la tristeza por muchas y variadas causas. La partida de un ser querido a la Casa de Dios Padre, los fracasos de un hijo, fracaso en nuestro matrimonio, fracaso en nuestro empleo o profesión, la terminación de un noviazgo, una falla en nuestros estudios, etc.

Tenemos que estar consientes que Dios nos creo para ser felices, para vivir alegres, ahora en la vida no todo es hermoso, las rosas aunque son unas flores bellas, tienen sus espinas. La vida es un paquete, cuando venimos a ella la adquirimos con todo lo que trae, alegrías y tristezas. De cómo la queramos vivir, depende de nosotros, si la vida nos da un limón, no podemos tomar su zumo porque es muy acido, pero si al mismo le agregamos un poco de agua, unos cuantos cubitos de hielo y un poco de azúcar, obtendremos una sabrosa y refrescante limonada.

Tenemos que aprender a disfrutar de los momentos alegres, pues las tristezas ya vendrán por seguro y como añadidura. Tenemos que estar alegres y ser agradecidos por las cosas que Dios día a día nos regala y que muchas veces somos hasta inmerecedores de las mismas. Los días llenos de sol, la felicidad y alegría que produce ver a un niño sonreír. Lo alegre que se siente uno al poder compartir en familia, la alegría que produce poder disfrutar de una noche llena de estrellas y una luna brillante en el cielo, el entregarse, pues de siente más alegría cuando se da, que cuando se recibe, la alegría que produce el darse a los demás cuando necesitan de uno, el nacimiento de un hijo, y así una gran cantidad de cosas las cuales nos llenan de una inmensa alegría.

Hay muchos que piensan que el tener gran suma de dinero en el banco, el poseer una buena casa, el tener un lujoso automóvil, el vivir en un barrio elegante y sofisticado, o el tener ropa en abundancia para vestir eso produce total alegría y felicidad, yo estoy convencido que no es así. Viene a mi mente un amigo que me dijo una vez que si él tuviera todas estas cosas que acabe de mencionar sería una persona alegre y feliz. Yo le dije que le iba a conceder todas esas cosas, pero que también le iba a dar un cáncer terminal y que solo iba a tener cinco meses de vida a lo máximo, y entonces le pregunte: ¿Estarías alegre y fueras totalmente feliz?

Yo conozco muchas personas que no tienen nada, pero que son poseedoras de una inmensa alegría, de una inmensa felicidad y con eso les basta y les sobra. No les quiero decir que no sea bueno poseer todas esas cosas que mencione, ahora lo que no podemos es basar nuestra alegría y felicidad en todas esas cosas que en un final son pasajeras, que aquí se quedan en la tierra el día que Dios nos llame a su presencia pues nada nos podemos llevar. Me recuerdo de un cuento que me enviaron hace algún tiempo y el cual no recuerdo si ya se los conté, pero bueno como el disco duro de nuestra computadora cerebral con el tiempo se  llena y a veces se nos olvidan las cosas se los cuento de nuevo.

Había una vez un hombre que trabajo fuertemente toda su vida y reunió unos cuantos millones de dólares, al verse enfermo le entrego a su esposa una carta certificada por su abogado la cual decía que el día que el muriera quería llevarse la mitad de su dinero con él en su féretro. La esposa le dijo que con mucho gusto ella honraría sus deseos y guardo la carta. Días después el buen hombre agravo y la esposa le aviso a su hijo que vivía en otra parte del país que viniera que su padre estaba muy grave.

A los días de haber llegado el hijo el padre pasó a la vida eterna. La madre le comento a su hijo sobre la carta que su padre le había entregado. El la leyó y le dijo a su madre: Mama, no hay problemas, vamos al banco a sacar el dinero. El hijo saco todo el dinero de la cuenta bancaria donde habían seis millones de dólares, el hijo le hizo a su papa un cheque y se lo puso dentro del féretro, y así cumplió el deseo de su padre, el problema era donde y cuando iba a cambiar el cheque.

Mis queridos lectores, todo en la vida no son tristezas pero tampoco son alegrias, entonces tratemos de vivir con lo poco o mucho que tenemos, con nuestros problemas y nuestras cruces, pero siendo personas alegres y sintiéndonos felices como somos, ese es el mejor secreto para conseguir la alegría y la felicidad total.

Termino con unas palabras del Evangelio de San Juan, Capitulo 16, Versículo 24, que dice así: “Pedid y recibiréis y vuestra alegría será completa”.

Hasta la próxima y muchas bendiciones para todos.

Temas relacionados
Comenta con tú facebook

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *