En una sociedad donde a veces se premia más el carisma que los resultados, y donde muchos líderes temen incomodar por perder aplausos, vale la pena hacer una pausa y reflexionar. No se gobierna para gustar, se gobierna para cumplir.
No se gobierna para gustar, se gobierna para cumplir.
En una sociedad donde a veces se premia más el carisma que los resultados, y donde muchos líderes temen incomodar por perder aplausos, vale la pena hacer una pausa y reflexionar. No se gobierna para gustar, se gobierna para cumplir.
Colombia cuenta sus muertos esta semana. Venezuela sigue contando los suyos desde junio. Dos terremotos, un mismo Caribe, una misma advertencia repetida: RD está sobre una falla sísmica que los expertos llevan décadas señalando. Mientras los edificios caían en Cali y Manizales, aquí seguimos midiendo la preparación nacional en folletos y sin auditoría de edificaciones. La geología no negocia con la desidia institucional. ¿Necesitamos ver caer un edificio dominicano para descubrir que no teníamos plan?
10 agosto 2026