Hay que hablar alto y sin miedo, cómo lo ha hecho el sacerdote Alfredo Rosario.
Santo Domingo.– Somos una sociedad violenta y, para muestra, un botón: muertes a manos de la policía, crímenes contra menores de edad, feminicidios y sicariatos; lo lamentable de todo esto es que ya nada parece sorprender a este pueblo, aparentemente anestesiado por la incompetencia de aquellos que deben garantizar la seguridad y la tranquilidad.
Debemos llegar a la conclusión de que vivimos en un polvorín que constantemente explota con tragedias que ya hemos normalizado, y ahí radica lo verdaderamente peligroso: en perder la capacidad de asombro.
Pero ante la dantesca realidad, ¿qué nos queda? Hay que hablar alto y sin miedo, cómo lo ha hecho el sacerdote Alfredo Rosario en la provincia Hermanas Mirabal, denunciando los puntos de drogas en Tenares y Salcedo que rodean su parroquia; debemos actuar en conjunto, la historia hay que empujarla para que pueda ser.
Lo que muchos pensaban que era cosa del pasado sigue latente. Mientras se creía que el asalto a la joyería se planificó en la calle, la mente detrás del golpe operaba desde una celda. Un hecho que vuelve a evidenciar una realidad preocupante: en algunas cárceles no solo se cumplen condenas… también se coordinan delitos. Qué vergüenza.
11 marzo 2026
Omar Fernández argumenta que la falta de indexación del salario exento del ISR reduce el ingreso real de los trabajadores, afectando a 730,000 personas sin aumento de poder adquisitivo.
La ONU ha asistido a siete millones de personas en crisis este año, pero el conflicto en Oriente Medio requiere ampliar la respuesta y buscar más financiación de emergencia.
Fernández recomienda planificar trámites con anticipación para viajes al extranjero, especialmente a Europa, para evitar contratiempos en el verano.