Santo Domingo Este.– Entre el llanto, la indignación y un profundo dolor, fueron sepultados este jueves en el cementerio Cristo Salvador, en Santo Domingo Este, los restos de María Morillo, de 45 años, y su hija Elizabeth Ulloa, de 16, ambas residentes en el sector Brisas del Este.

Decenas de familiares y vecinos acompañaron el cortejo fúnebre, mientras reclamaban a las autoridades que el caso no quede impune y que se aplique la sanción más severa contra el responsable del crimen.

El pariente aseguró que la familia teme que el detenido pueda ser liberado y exigió que recaiga sobre él la pena máxima contemplada por la ley dominicana.

Agregó otro familiar.

¿Cuál fue la reacción de los familiares y la comunidad?

En medio del sepelio, los familiares insistieron en que las autoridades deben actuar con firmeza y garantizar que el proceso judicial avance sin retrasos, para evitar que el doble asesinato quede sin consecuencias.

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La comunidad del sector Brisas del Este se mostró consternada y acompañó el cortejo, manifestando su apoyo a la familia y su exigencia de justicia.

  • El caso ha generado un llamado a las instituciones para que se garantice el cumplimiento de la ley y se imponga la sanción más severa al responsable.