El país es considerado un bastión de confianza para inversionistas en el Caribe, gracias a su estabilidad macroeconómica y reglas claras.
Santo Domingo.– En la República Dominicana vivimos una paradoja realmente fascinante. Mientras en las redes sociales nos regodeamos con el escándalo de la semana o el último espectáculo de la política criolla, el capital global observa otra realidad.
A pesar de nuestros históricos pasivos sociales y de una institucionalidad que a veces cojea, el país sigue siendo el bastión de la confianza para la inversión extranjera en el Caribe. Pero, ¿realmente valoramos este activo o estamos demasiado distraídos con el circo digital?
Esa confianza no es un regalo de la naturaleza; es un ecosistema blindado de estabilidad macroeconómica y de reglas de juego que, hasta ahora, han sido sagradas. Sin embargo, el riesgo acecha.
Hoy, la política de los «likes» y el populismo de las redes sociales amenazan con permear las decisiones del Estado.
Si permitimos que la volatilidad del algoritmo empiece a dictar la seguridad jurídica o a erosionar el consenso prom mercado, solo para calmar a una turba digital, estaremos apagando el motor que nos mantiene a flote.
El inversionista no llega a nuestras costas por lo que decimos en Twitter, sino por la predictibilidad que ofrecemos en un vecindario convulso. La estabilidad es un cristal difícil de construir y frágil ante la insensatez.
¿Estamos siendo guardianes de esa confianza que nos da de comer o estamos tirando piedras a nuestro propio techo de cristal mientras el ruido político nos impide ver el abismo?
Las autoridades andan de corre corre monitoreando el alza del petróleo, luego de que este superara los 100 dólares por barril por primera vez desde 2022 en medio de la guerra en Medio Oriente. Si cuando los precios internacionales estaban bajos los combustibles locales no bajaron, imagínense ahora.
9 marzo 2026
Macron y Von der Leyen asistirán a la cumbre en París, coincidiendo con el aniversario del desastre de Fukushima. Se discutirá la energía nuclear como opción para descarbonizar la economía europea.
Residentes piden a las autoridades y dueños de animales tomar medidas para evitar que estos deambulen por las carreteras.
Las víctimas eran de Cotuí. En el automóvil viajaban tres adultos y dos menores. El niño herido está fuera de peligro, según informes.