Santo Domingo. – Un conflicto por herencia mantiene enfrentados a la única hija de una empresaria coreana fallecida y al exdirector de la Policía Nacional, Bernardo Santana Páez, en torno a la propiedad de varios inmuebles, incluido un apartamento ubicado en el sector Los Cacicazgos.
Según denunció Dayana Kubiyali, hija de la fallecida Kizuk Lee —conocida como María—, la disputa se originó tras la muerte de su madre en octubre de 2021, luego de una enfermedad que, asegura, no fue atendida a tiempo. La joven sostiene que el entonces esposo de su madre no la trasladó oportunamente a un centro de salud, pese a presentar fiebre y otros síntomas durante varios días.
Origen de la disputa
El caso ha escalado a una batalla legal que incluye reclamos sobre bienes adquiridos antes del matrimonio entre Lee y Santana Páez, celebrado en 2016. De acuerdo con la parte demandante, dichos inmuebles no forman parte de la comunidad matrimonial, por lo que corresponden exclusivamente a la heredera.
Entre las propiedades en disputa figuran un apartamento de 331 metros cuadrados y un edificio comercial; este último, registrado a nombre de una allegada a la empresaria, quien también ha sido incluida en el conflicto judicial por negarse, presuntamente, a transferir el inmueble.
Bienes y acuerdo
Documentos presentados en el reportaje señalan que, en mayo de 2025, el exjefe policial habría firmado un acuerdo reconociendo a Dayana como única propietaria de los bienes y comprometiéndose a entregar el apartamento en un plazo determinado, a cambio de una compensación económica de 100 mil dólares.
Sin embargo, según la denunciante, pese a haber recibido al menos 50 mil dólares como parte del acuerdo, Santana Páez no ha cumplido con la entrega del inmueble, lo que motivó nuevas acciones legales, incluyendo querellas por presunta estafa y extorsión.
Postura de la defensa
De su lado, el abogado del exdirector policial aseguró que su cliente no pretende apropiarse de bienes que no le correspondan y que está en disposición de entregar el apartamento bajo ciertas condiciones, alegando, además, que espera garantías sobre los pagos restantes y una actualización del valor del inmueble.
El caso permanece en los tribunales, mientras la parte demandante insiste en que, más allá del aspecto económico, se trata de una situación con profundas implicaciones emocionales.
