Washington.- El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró este miércoles que el Carlos III habría respaldado a Washington en la guerra contra Irán, si la decisión hubiese estado en manos del monarca británico.
El mandatario hizo estas declaraciones tras reunirse con el soberano en la Casa Blanca, donde afirmó que, de depender de él, el Reino Unido “probablemente nos habría ayudado con Irán”, en referencia al conflicto en curso.
Trump destacó que sostuvo largas conversaciones con el rey, abordando incluso la falta de apoyo británico en la crisis, lo que, según dijo, evidencia una afinidad personal entre ambos líderes.

Críticas al Gobierno británico
Tensiones por el conflicto en Medio Oriente
El presidente estadounidense volvió a criticar al primer ministro Keir Starmer, cuestionando su negativa a involucrarse militarmente para desbloquear el estrecho de Ormuz, cerrado por Irán.
- Según Trump, esta postura refleja una falta de cooperación con Washington en un momento clave del conflicto, lo que ha generado fricciones entre ambos gobiernos.
El mandatario elogió al monarca británico, calificándolo como un “representante fenomenal” del Reino Unido, y aseguró que el pueblo británico debería sentirse orgulloso de su liderazgo.
Además, valoró positivamente el discurso de Carlos III ante el Congreso estadounidense, en el que el rey hizo un llamado a la reconciliación diplomática en medio de las tensiones.
Trump también afirmó que el monarca, a quien considera un “gran amigo”, habría seguido sus recomendaciones tanto en el conflicto con Irán como en la guerra en Ucrania, donde existen desacuerdos entre aliados.
Finalmente, el presidente insistió en que, pese a su buena relación con el rey, el primer ministro británico rechazó enviar ayuda militar inmediata, indicando que solo lo haría después del conflicto, una postura que Trump calificó como inadecuada.
En el contexto actual, el liderazgo de Donald Trump ha estado marcado por una política exterior más unilateral, lo que ha generado fricciones con aliados tradicionales, incluido el gobierno británico encabezado por Keir Starmer.
Por otro lado, el conflicto con Irán tiene raíces profundas en disputas sobre programas nucleares, sanciones económicas y control geopolítico en la región del Golfo Pérsico. Estas tensiones se han intensificado con enfrentamientos recientes que han afectado rutas clave como el estrecho de Ormuz, por donde transita una gran parte del petróleo mundial.
El cierre o bloqueo parcial de esta vía por parte de Irán, en respuesta a acciones militares de Estados Unidos y sus aliados, ha generado impactos económicos globales, especialmente en el precio del petróleo y la seguridad energética.
