Redacción Internacional.- El norovirus, conocido popularmente como el “virus del vómito”, registra un aumento de casos en distintas regiones de Estados Unidos, según reportes recientes de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) y sistemas de vigilancia sanitaria.
Las autoridades alertan que una nueva variante del virus se ha convertido en la cepa predominante durante la temporada 2024-2025, provocando cerca del 75 % de los brotes detectados y generando preocupación por su rápida propagación en escuelas, hospitales, cruceros y otros espacios cerrados.
Un virus altamente contagioso
El norovirus es una infección viral que causa principalmente vómitos intensos, diarrea, náuseas y dolor abdominal. Aunque suele asociarse al invierno, especialistas advierten que puede seguir propagándose durante la primavera e incluso en épocas más cálidas.
La transmisión ocurre fácilmente mediante contacto directo con personas infectadas, superficies contaminadas o alimentos y agua en mal estado.
Los expertos explican que el virus puede sobrevivir durante semanas en objetos y ambientes si no se realiza una desinfección adecuada, lo que facilita nuevos contagios.
Además, una persona puede seguir transmitiendo el virus hasta dos semanas después de recuperarse.
Síntomas y riesgos principales
Los síntomas suelen aparecer entre 12 y 48 horas después de la exposición y, en la mayoría de los casos, desaparecen entre uno y tres días más tarde.
Entre las señales más frecuentes están:
- Vómitos intensos
- Diarrea acuosa
- Náuseas
- Dolor abdominal
- Fiebre
- Dolor de cabeza
- Dolores musculares
El principal riesgo asociado al norovirus es la deshidratación, especialmente en niños pequeños, adultos mayores y personas con sistemas inmunológicos debilitados.
Los CDC advierten que algunos signos de alerta incluyen disminución de la orina, boca seca, mareos, somnolencia y, en niños, llanto sin lágrimas.
La nueva variante preocupa a especialistas
Durante esta temporada, la cepa GII.17 desplazó por primera vez a la variante GII.4, que había predominado durante años.
Especialistas señalan que la nueva versión no necesariamente es más contagiosa, pero podría propagarse con mayor facilidad porque muchas personas tienen menos inmunidad frente a ella.
El incremento de viajes, reuniones sociales y actividades en espacios cerrados también ha favorecido la expansión del virus en diferentes estados del país.
Lugares donde suelen ocurrir los brotes
Los brotes de norovirus se presentan con frecuencia en lugares donde conviven muchas personas, como:
- Escuelas y guarderías
- Hospitales y centros médicos
- Residencias de adultos mayores
- Cruceros
- Campamentos
- Restaurantes y comedores colectivos
Las autoridades sanitarias también advierten sobre el riesgo asociado al consumo de mariscos crudos, especialmente ostras, y alimentos manipulados por personas infectadas.
Cómo prevenir el contagio
Los especialistas recomiendan reforzar las medidas de higiene para reducir el riesgo de infección.
Entre las principales recomendaciones están:
- Lavarse las manos con agua y jabón durante al menos 20 segundos
- Desinfectar superficies contaminadas, especialmente baños y cocinas
- Evitar preparar alimentos mientras existan síntomas y hasta 48 horas después de recuperarse
- Cocinar bien los mariscos
- Lavar frutas y verduras antes de consumirlas
- Evitar contacto cercano con personas enfermas
También se aconseja usar guantes y mascarilla al limpiar vómitos o diarrea, debido a la facilidad con la que el virus puede dispersarse.
Autoridades piden vigilancia y atención médica oportuna
Aunque la mayoría de los casos se resuelve sin complicaciones, los especialistas recomiendan acudir al médico si aparecen señales severas de deshidratación o si los síntomas empeoran.
Los CDC recuerdan, además, que los antibióticos no funcionan contra el norovirus, ya que se trata de una infección viral.
Ante el aumento de casos, las autoridades sanitarias mantienen el monitoreo en varias regiones y llaman a reforzar las medidas preventivas para evitar nuevos brotes comunitarios.
