Toronto (Canadá), 3 jun (EFE).- El Gobierno canadiense confirmó este miércoles que ha autorizado el traslado de las 30 ballenas beluga que permanecen en el clausurado parque temático de Marineland a acuarios de España y Estados Unidos, tras aprobar recientemente al Oceanogràfic de València como nuevo destino para parte de los cetáceos.
El Ministerio de Pesca y Océanos confirmó a EFE que ya ha emitido los permisos de la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres (CITES, en inglés) requeridos para la exportación de los animales y que las autorizaciones finales previstas en la Ley de Pesca serán concedidas más cerca de la fecha del transporte, una vez completadas las últimas revisiones veterinarias.
El departamento indicó, además, que ha recibido el plan de transporte elaborado para el traslado de los animales y que está coordinando la operación con la Agencia de Servicios Fronterizos de Canadá (CBSA) y otros organismos federales para garantizar que el proceso se realice de forma segura.
Destino de las belugas
Las belugas serán repartidas entre el Oceanogràfic de València y cuatro instalaciones estadounidenses acreditadas por la Asociación de Zoológicos y Acuarios (AZA): el Georgia Aquarium de Atlanta, el Shedd Aquarium de Chicago y dos parques SeaWorld situados en San Diego y San Antonio.
La decisión abre la puerta a una resolución a la situación de las belugas de Marineland, un parque situado en la localidad turística de Niagara Falls, en las cataratas del Niágara, que cerró al público en 2024 tras la muerte de sus propietarios y el deterioro de su modelo de negocio.
El parque había sido denunciado en numerosas ocasiones por organizaciones de defensa de los animales por las condiciones en las que se encontraban los cetáceos y otras especies marinas del recinto.
Antecedentes del caso
Tras el cierre del parque, el 1 de octubre de 2025, la ministra canadiense de Pesca y Océanos, Joanne Thompson, rechazó una solicitud de Marineland para exportar 30 belugas al parque temático Chimelong Ocean Kingdom, en China.
En una declaración emitida entonces, la ministra afirmó que aprobar la operación habría significado condenar a los animales a «una vida continuada en cautividad y volver a ser un entretenimiento para el público».
También señaló que la decisión se ajustaba a las modificaciones introducidas en 2019 en la legislación canadiense para reforzar la protección de los mamíferos marinos.
«Como canadienses, sabemos que las ballenas pertenecen al océano, no a tanques para nuestro entretenimiento», declaró entonces Thompson.
Posteriormente, el 26 de enero de este año, la ministra mantuvo una reunión con representantes de Marineland y concedió una aprobación condicional para exportar los cetáceos a instalaciones acreditadas, condicionada a la realización de exámenes veterinarios individuales y a la presentación de un plan detallado de transporte.
Según la radiotelevisión pública canadiense, CBC, los animales han vivido durante meses bajo la amenaza de ser sacrificados después de que el Gobierno canadiense bloqueara el plan de exportación a China.
Traslado aún pendiente
Aunque Ottawa ha dado luz verde al proceso, todavía no se ha determinado cuántos animales serán enviados a España y cuántos a Estados Unidos, decisión que corresponde a la empresa. Tampoco existe, por el momento, un calendario para el traslado, que dependerá de la obtención de permisos de importación en los países receptores y de la certificación veterinaria final de cada ejemplar.
