Las autoridades del oeste de Libia revelaron este miércoles que 221 personas estarían implicadas en los disturbios protagonizados por aficionados de un club de fútbol libio, en los que fue incendiado un edificio del Gobierno de Unidad Nacional (GUN), y afirmaron que los hechos suponen «un acto de sabotaje preparado de antemano».
Según un comunicado del Servicio de Seguridad Interior, que no reveló la identidad de los implicados, los hechos «no se limitaron a manifestaciones espontáneas», ya que aseguraron la existencia de pruebas que revelan «la presencia de elementos organizados» destinados a cometer actos de violencia dirigidos contra instituciones estatales.
El pasado 14 de mayo, aficionados del club libio de fútbol Al Ittihad —el más antiguo de Trípoli— provocaron varios disturbios en la capital después de que su equipo se retirara del terreno de juego debido a la supuesta negativa del árbitro a señalar penaltis a su favor, lo que el club calificó como una «injusticia».
En señal de protesta, los aficionados «atacaron» a efectivos de la Brigada de Combate 444, tanto dentro como fuera del estadio de Terhuna —donde se disputaba el partido—, y avanzaron por varias calles de Trípoli hasta llegar a un edificio propiedad del GUN, al que prendieron fuego.
Tras estos hechos, las autoridades iniciaron varias investigaciones que revelaron la existencia de canales de comunicación en los que se habrían repartido tareas entre los participantes, lo que confirma, según el organismo de seguridad, «el carácter organizado» de los sucesos.
Asimismo, indicaron: «la presencia de llamados a la movilización», «la alteración de la seguridad pública» y «el uso de violencia» contra agentes militares y de seguridad, así como contra sedes gubernamentales.
El servicio de seguridad aseguró que difundirá una grabación de vídeo que incluye «las pruebas digitales, técnicas y físicas» recopiladas durante las investigaciones, además de las confesiones de los implicados, sin precisar la fecha de difusión.
