Santo Domingo: La llegada de una nueva nube de polvo del Sáhara al territorio nacional ha generado preocupación entre especialistas de la salud debido a sus efectos sobre la calidad del aire, especialmente en la población infantil.

La pediatra Luly Gil alertó que este fenómeno natural, recurrente en la región del Caribe, puede agravar síntomas respiratorios y alérgicos en niños con condiciones preexistentes.

Riesgos en niños

Explicó que las micropartículas presentes en el polvo sahariano contaminan el aire y afectan principalmente a menores que padecen asma, alergias respiratorias, rinitis alérgica y dermatitis atópica.

«Estos cuadros pueden exacerbarse con la presencia del polvo del Sáhara, provocando crisis respiratorias más severas y un aumento de los síntomas alérgicos”, indicó.

Gil señaló que los niños con antecedentes respiratorios son los más vulnerables durante estos episodios, por lo que recomendó a los padres mantener al día los tratamientos de sostén prescritos por sus médicos para evitar complicaciones.

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La especialista explicó que incluso los menores sin antecedentes de enfermedades respiratorias pueden presentar síntomas como lagrimeo, congestión nasal, estornudos frecuentes, tos persistente e irritación en las vías respiratorias. En algunos casos, agregó, puede producirse hiperreactividad bronquial, una condición que podría requerir nebulizaciones y atención médica.

Asimismo, advirtió que algunos niños pueden desarrollar erupciones cutáneas, picazón intensa y reacciones alérgicas debido a la exposición a las partículas suspendidas en el ambiente.

Medidas de prevención

Entre las principales recomendaciones, la pediatra sugirió contar con un botiquín de emergencia que incluya medicamentos antialérgicos indicados por el especialista, mantener una adecuada hidratación y seguir estrictamente los tratamientos médicos previamente establecidos.

También exhortó a limitar las actividades físicas al aire libre durante los días de mayor concentración de polvo, mantener puertas y ventanas cerradas para reducir la entrada de partículas al hogar y reforzar las medidas de higiene, especialmente el lavado frecuente de manos.

Gil hizo un llamado especial a los padres de niños prematuros, asmáticos y pacientes con anemia falciforme para que consulten a su pediatra y adopten medidas preventivas oportunas.

El seguimiento médico y la prevención son fundamentales para evitar complicaciones severas durante esta temporada de polvo del Sáhara”, concluyó la especialista.