Santo Domingo. – El avance acelerado de la inteligencia artificial, el control de los algoritmos y el impacto de las grandes corporaciones tecnológicas sobre la vida humana fueron puestos en el centro del debate tras la reciente encíclica del papa León XIV, un documento que advierte sobre los riesgos de deshumanización en la era digital.

Durante un panel realizado en el programa televisivo El Despertador, el sacerdote jesuita Pablo Mella y el especialista en tecnología Pavel De Camps analizaron el contenido de la encíclica, destacando las preocupaciones del pontífice sobre el poder creciente de la inteligencia artificial y el uso de los datos para controlar narrativas, comportamientos y decisiones humanas.

  • El gran peligro no es la inteligencia artificial en sí, sino quién la controla y con qué intereses”, afirmó De Camps, al advertir que los algoritmos ya condicionan la información que reciben millones de personas en redes sociales, medios digitales y plataformas tecnológicas.

Babel o Jerusalén digital

La encíclica plantea que la humanidad enfrenta una disyuntiva entre construir una “Babel digital”, dominada por el control tecnológico y los intereses económicos, o una “Jerusalén digital”, basada en la cooperación, la dignidad humana y el bien común.

Uno de los mensajes centrales del documento papal señala que, en medio del crecimiento de la inteligencia artificial, existe un “deber urgente de permanecer profundamente humanos”.

El sacerdote Pablo Mella explicó que el papa no condena el desarrollo tecnológico ni rechaza la inteligencia artificial, sino que alerta sobre sus posibles efectos deshumanizadores y la pérdida de libertad individual.

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«La inteligencia artificial no es mala, pero tampoco es neutral», sostuvo Mella, al explicar que los sistemas tecnológicos funcionan a partir de algoritmos diseñados por personas e instituciones con intereses específicos.

Riesgos y regulación

Durante el debate también se abordó el impacto de la inteligencia artificial en la política, la economía, el empleo y los conflictos bélicos.

Los participantes advirtieron sobre el uso creciente de sistemas automatizados en decisiones militares y señalaron que algunos conflictos recientes han involucrado tecnologías capaces de seleccionar objetivos sin intervención humana directa.

Asimismo, alertaron sobre el riesgo de que las plataformas digitales manipulen la percepción de la realidad mediante información segmentada y “verdades parciales”, diseñadas según intereses políticos o comerciales.

La encíclica también llama a los Estados a regular el uso de la inteligencia artificial y proteger la privacidad de los ciudadanos, así como a garantizar que las nuevas tecnologías estén al servicio de las personas y no al revés.

Otro de los temas destacados fue el impacto laboral de la automatización y la robotización, aunque los panelistas coincidieron en que la inteligencia artificial también generará nuevas áreas de empleo y transformación económica.

El documento del papa León XIV retoma principios históricos de la doctrina social de la Iglesia y actualiza el debate sobre tecnología, ética y dignidad humana frente a los desafíos del siglo XXI.

Para los analistas, la encíclica representa una de las posiciones más firmes asumidas por el Vaticano frente al creciente poder de las grandes corporaciones tecnológicas y el futuro de la inteligencia artificial en el mundo moderno.