Por: Roberto Rodríguez
Sabana Grande de Boyá. Una brigada de la Oficina Provincial del Ministerio de Medio Ambiente, acompañada por el alcalde del distrito municipal de Gonzalo, Horacio Jolicover, realizó este viernes una jornada de reforestación en un terreno de la cuenca del río Boyá, que recientemente fue afectado por la tala y quema de decenas de árboles.
Durante la actividad fueron sembrados alrededor de 1,200 árboles de diferentes especies nativas, con el propósito de recuperar la cobertura vegetal de la zona y contribuir a la protección de los recursos hídricos. Entre las especies afectadas por la devastación se encuentran varias palmas reales y otros árboles que fueron talados y posteriormente incendiados.

De acuerdo con informaciones obtenidas en el lugar, los terrenos intervenidos pertenecían originalmente al Consejo Estatal del Azúcar (CEA). Según versiones recogidas en la comunidad, parte de esas tierras habría sido ocupada durante años y posteriormente invadida por personas que alegadamente aprovecharon la falta de documentación definitiva sobre la propiedad.
Las autoridades recordaron que el Ministerio de Medio Ambiente ya había intervenido el área en 2020 tras una primera acción de deforestación. Sin embargo, luego de varios años de recuperación ambiental, la zona volvió a ser impactada por la tala y quema indiscriminada de árboles.
Asimismo, se informó que las personas señaladas como responsables de los daños ambientales han sido identificadas. En ese contexto, se hizo un llamado al director del CEA, Rafael Antonio Burgos Gómez, para que intervenga en este y otros casos relacionados con terrenos protegidos en Sabana Grande de Boyá.
Según denuncias presentadas ante las autoridades, existen intentos de ocupación de terrenos estatales y áreas protegidas, incluyendo zonas ubicadas en la entrada del municipio, mediante presuntas influencias para obtener control sobre esas propiedades.
La jornada de reforestación forma parte de los esfuerzos de las autoridades para restaurar los ecosistemas afectados y evitar nuevos daños a una zona considerada clave para la conservación de los recursos naturales de la provincia.
