El director general de la Organización Mundial de la Salud (OMS), Tedros Adhanom Ghebreyesus, lanzó este viernes una dura advertencia tras visitar la provincia de Ituri, en el noreste de la República Democrática del Congo, donde el brote del virus del ébola de Bundibugyo sigue expandiéndose sin control claro:
“El brote avanza rápido y nosotros seguimos corriendo detrás”, dijo con tono de alarma, describiendo una situación crítica en terreno.
La organización confirmó que el virus habría circulado sin ser detectado al menos desde abril —e incluso antes— en la zona de Bunia, hoy epicentro del brote, lo que ha complicado la contención en comunidades rurales con acceso limitado a equipos médicos y sistemas de rastreo.

Brote se expande sin control y golpea comunidades rurales
Durante su visita, Ghebreyesus describió un escenario preocupante en el que los equipos sanitarios trabajan bajo fuerte presión y con recursos limitados. Según explicó, en muchas zonas afectadas, los sistemas de vigilancia epidemiológica llegan tarde y el personal de salud no cuenta con el equipamiento necesario para responder con eficacia.
Vi y escuché de primera mano los desafíos a los que se enfrentan las comunidades… mientras corremos para controlar este brote lo antes posible”, señaló el jefe de la OMS.
El brote, según el organismo, ya se ha extendido a 13 zonas de salud en tres provincias —Ituri, Kivu Norte y Kivu Sur— y también se han reportado casos en Uganda (incluida Kampala), además de un caso aislado en una persona tratada en Alemania tras haber estado en contacto con pacientes en el Congo.
La situación se agrava porque, en el caso del ébola de Bundibugyo, no existe actualmente una vacuna específica aprobada ni tratamiento antiviral autorizado, lo que deja a los equipos médicos con herramientas limitadas frente a la propagación del virus.
OMS lanza plan de emergencia de US$518 millones y pide acción coordinada
Ante este panorama, la OMS anunció un plan de preparación y respuesta para el período junio-noviembre de 2026, con un costo estimado de 518 millones de dólares, enfocado en vigilancia epidemiológica, fortalecimiento de laboratorios, prevención de infecciones y atención clínica.
El plan, según la organización, está alineado con las estrategias nacionales de República Democrática del Congo y Uganda, e incluye un sistema conjunto de control financiero para supervisar la ejecución de los recursos y garantizar que lleguen a los puntos críticos.
Ghebreyesus advirtió, además, que el ébola no respeta fronteras, subrayando el riesgo regional por el constante movimiento transfronterizo en la zona de los Grandes Lagos, donde cualquier foco puede escalar rápidamente a crisis regional.
Mientras tanto, la crisis ya empieza a generar tensión social. En Kenia, dos personas murieron esta semana durante protestas contra la construcción de un centro de cuarentena promovido por Estados Unidos en Nanyuki.
En paralelo, los ministros de Salud de la Unión Europea realizaron una reunión extraordinaria para evaluar la situación. Aunque mantienen la vigilancia, reiteraron que el riesgo para la población europea sigue siendo bajo, según autoridades sanitarias del bloque.
El comisario europeo de Salud, Olivér Várhelyi, llamó a la coordinación internacional y al apoyo a los países afectados, mientras la UE descarta, por ahora, restricciones de viaje, aunque mantiene un monitoreo constante junto al Centro Europeo de Prevención y Control de Enfermedades (ECDC) y la OMS.
- En medio de la incertidumbre, la comunidad internacional sigue dividida entre la urgencia de contener el brote en África y la confianza en que, por ahora, el riesgo global se mantiene bajo control.
