REDACCIÓN. – La República Dominicana condenó las acciones que buscan derrocar al gobierno democráticamente electo de Bolivia, encabezado por el presidente Rodrigo Paz.

La posición fue expresada a través del Escudo de las Américas, organización a la que el país se integró recientemente como parte de los esfuerzos de cooperación hemisférica en materia de democracia, gobernabilidad y seguridad regional.

Mediante un comunicado, los países integrantes del bloque condenaron los intentos de desestabilización y manifestaron su respaldo al gobierno boliviano frente a lo que calificaron como acciones destinadas a impedir la distribución de medicamentos, alimentos y otros suministros esenciales para la población.

Asimismo, señalaron que los bloqueos registrados en carreteras y grupos desestabilizadores no representan la voluntad de la mayoría de los bolivianos, quienes, afirmaron, expresaron su decisión en las urnas para elegir a sus autoridades.

Los miembros del Escudo de las Américas también denunciaron que quienes financian las protestas con recursos ilícitos buscan aprovechar el clima de tensión social para intentar recuperar espacios de poder perdidos a través de mecanismos democráticos.

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La declaración exhorta a los sectores inconformes a utilizar los canales institucionales de diálogo y a evitar la instrumentalización de causas legítimas con fines políticos.

La República Dominicana formalizó recientemente su incorporación al Escudo de las Américas, una iniciativa regional impulsada junto a Estados Unidos y otros países del continente para fortalecer la estabilidad democrática, la seguridad y la cooperación hemisférica.

¿Qué está pasando en Bolivia?

Bolivia afronta una creciente crisis social al cumplirse un mes de los bloqueos de carreteras impulsados por sectores que exigen la renuncia del presidente Rodrigo Paz y que han generado el desabastecimiento de alimentos, combustibles y medicamentos en gran parte del país.

Esta situación agrava la crisis económica que viven los bolivianos desde 2023, marcada por la escasez de divisas y la inflación, por lo que suman las voces que piden que Paz declare un estado de excepción ante la negativa de los sectores movilizados a dialogar.

El Parlamento, la Iglesia católica, la Defensoría del Pueblo y activistas de derechos humanos intentaron mediar en un proceso que no prosperó por la negativa al diálogo y los condicionamientos de los dirigentes de los sectores movilizados.

El viernes, los campesinos aimaras del altiplano de La Paz dieron un ultimátum al presidente Rodrigo Paz para que presente su renuncia, aunque el mandatario reiteró su voluntad de dialogar.