Santo Domingo. – La suspensión de las visitas en el Centro de Corrección y Rehabilitación Las Parras, luego del motín ocurrido la noche del sábado, ha generado desesperación e incertidumbre entre decenas de familiares que acudieron este domingo al recinto penitenciario en busca de noticias sobre sus parientes privados de libertad.

Entre lágrimas, varias madres denunciaron que las autoridades no les han ofrecido información clara sobre el estado de los internos, pese a que algunas aseguran haber recibido llamadas o versiones extraoficiales que indican que sus familiares resultaron heridos durante los incidentes.

«Yo no sé nada de mi hijo. Aunque haya hecho lo que haya hecho, está cumpliendo. Es mi hijo», expresó una mujer visiblemente afectada, quien aseguró haber pasado horas en filas para llevarle alimentos y dinero a su pariente, sin lograr obtener información sobre su situación.

La mujer afirmó que no abandonaría el lugar hasta recibir respuestas. «Yo no me voy hasta saber de mi hijo. Uno viene aquí con sacrificio, dura horas haciendo fila para verlo y de repente le dicen que se vaya sin darle ninguna explicación», manifestó.

Otra madre, identificada como Cristobalina Familia García, aseguró que fue informada por allegados de que su hijo se encuentra herido y recluido en el área médica del penal, versión que, según denunció, no ha sido confirmada por las autoridades.

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«Como madre yo quiero una información de mi hijo. Me dicen que no le pasó nada, pero me llaman y me dicen que está herido en el área médica. ¿Cómo es posible que nadie me dé una respuesta?», cuestionó entre lágrimas.

Cristobalina relató que ha enfrentado durante años problemas de salud y dificultades económicas mientras acompaña el proceso judicial de su hijo, a quien visita regularmente y le realiza depósitos para ayudarlo dentro del centro penitenciario.

«Uno viene aquí con sacrificio, pagando pasajes, haciendo filas, dejando de comprar cosas para uno mismo para traerle algo a su hijo. No importa lo que haya hecho, sigue siendo nuestro hijo», expresó.

  • Las escenas de angustia se repitieron durante gran parte de la jornada frente al recinto, donde familiares reclamaban información sobre el estado de salud y las condiciones de los internos tras el motín.

Hasta el momento, las autoridades penitenciarias han mantenido suspendidas las visitas mientras continúan las evaluaciones de seguridad dentro del centro, una situación que mantiene en vilo a decenas de familias que esperan conocer la suerte de sus seres queridos.

Mientras tanto, madres, padres y otros parientes permanecen a las afueras de Las Parras aferrados a una misma petición: recibir información oficial que les permita saber si sus familiares se encuentran sanos y salvos.