El presidente dominicano Luis Abinader, quien realmente ejerce las funciones de Gobernador de Colonia de EEUU, fue galardonado recientemente con el premio «Champion of Freedom» (Campeón de la Libertad).

 Abinader recibió ese reconocimiento en Miami, Florida, capital de la contrarrevolución cubana y del ultra conservadurismo estadounidense y continental.

Ese galardón le fue otorgado en Miami por el Adam Smith Center for Economic Freedom de la Florida International University (FIU). Tenía que ser una de sus academias la promotora de esa premiación a un gobernante servil a los designios de ese imperio en decadencia

El periódico HOY presentó la información en primera plana, con palabras propias: “campeón de la democracia”.

¿Cuál democracia? ¿Cuál libertad?

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La democracia liberal, que es el referente utilizado por el orden capitalista actual, realmente ya no existe en EEUU, ni aquí, ni en muchos países que se dicen democráticos.

Dos factores la han mutilado y degradado: las partidocracias corrompidas y el poder del dinero de las elites capitalistas. La han convertido en una mezcla de partidocracia y plutocracia.

Una parte del electorado votan, pero no decide, y vota por candidatos que escogen los partidos y el poder del dinero, y no los electores. Una vez triunfadores en las votaciones, las elites capitalistas y las mafias que los financiaron, deciden lo que se hace y lo que no se hace.

Los cargos que desempeñan no son ni de los votantes ni de los funcionarios supuestamente electos, son del gran capital y de los tutumpotes y jorocones que lo impusieron a papeletazoss sucios.

Las elites capitalistas deciden y dominan la información y la opinión pública apropiándose de los medios de comunicación.

Partidocracia y plutocracia, en el actual contexto capitalista, equivale a neoliberalismo, privatizaciones, corrupción, tráfico de influencia, desigualdades brutales, dependencia y depredación y contaminación ambiental.

En países de economía capitalista débiles, situado en la periferia de grandes potencias, los partidos dominantes y las oligarquías capitalistas, al tiempo de negar la democracia, aplastan el derecho a la igualdad y anulan la soberanía, que es el principal derecho colectivo de los pueblos y la libertad de las naciones a auto-determinarse.

Así las cosas, la democracia es una ficción y un disfraz.

Ni en EEUU, ni en Florida, ni en RD impera el reino de la libertad, sino el poder del gran capital.

Ni Reagan, ni los Bush, ni Clinton, ni Obama, ni Biden, ni Trump son modelos de presidentes democráticos.

Trump es un mafioso neofascista.

El PD y el PR son propiedad de élites capitalistas comprometidas con el racismo, la xenofobia, las guerras, las monarquías y los genocidios

Son gobernantes y partidos asociados a Lobby Sionista y al criminal de guerra Benjamín Netanyahu…socios de las monarquías árabes…padrinos históricos de tiranías militares, tutores de los representante del fascismo moderno:  Zelensky, Milei , Noboa, Bukele, Kast…

A los imperios les gusta tanto exaltar a sus lacayos útiles, como humillarlos cuando no les sirven.

Es el caso de Luis Abinader Corona, quien disfruta ahora la fase de reconocimientos y alabanzas temporales.

Aquí no hay democracia real ni impera la libertad.

Estamos bajo el imperio de una partidocracia corrompida, con un estado delincuente, con fuerte tufo a narcoestado.

Ni Balaguer, ni Hipólito, ni Leonel, ni Danilo, ni Abinader son modelo de presidentes democráticos…El PRSC, PRD-PRM, PLD-FP son partidos entregados a EEUU y comprados por las transnacionales, la oligarquía capitalista, las mafias y narco-mafias,

A Abinader los podemos medir por el orden de sus preferencias: subordinado primero a Biden y luego a TRUMP, silente frente al genocidio en Gaza, apoyando a Netanyahu y a Zelensky, compinche de Piñera, Macri, Milei, Kast…

Además, pro-invasión de Venezuela y Haití, apoyador de Guaidó, María Corina, González Urrutia y Haití.

Político-empresario al servicio de EEUU y la oligarquía capitalista, montado sobre la partidocracia corrompida del PRM y apoyado en un Congreso que da vergüenza.

Presto como mandatario a proteger la gran corrupción empresarial-corporativa, la narco-política de su partido y los grandes delitos ambientales y militares.

Es, en verdad, un real campeón del servilismo a EEUU, de la defensa de los intereses del gran capital y de la libertad de explotar el trabajo ajeno, del neoliberalismo privatizador…. solo que en Miami estos galardones no existen.