Santo Domingo. – La Dirección General de Migración (DGM) volvió a pegar fuerte este lunes: detuvo a 1,233 extranjeros indocumentados en distintos puntos del país, con una presencia marcada en la Región Este y zonas turísticas clave de la República Dominicana.
La ofensiva migratoria, que se mantiene activa en coordinación con fuerzas de seguridad del Estado, busca frenar el flujo irregular de personas en territorio nacional, como parte de las directrices del gobierno del presidente Luis Abinader.

Operativos concentrados en zonas turísticas del Este
En las últimas 24 horas, Santo Domingo lideró las detenciones con 113 casos, especialmente en sectores como Los Guarícanos, Villa Duarte, Avenida España y Pedro Brand.
En la región turística del Este, la situación también fue intensa: en La Altagracia se registraron 64 detenciones, en La Romana 21 y en San Pedro de Macorís continúan los patrullajes en zonas de alta movilidad como barrios y principales vías de acceso.
- Desde las 2:00 de la madrugada de este martes, los operativos siguen activos en puntos como Higuey, Bávaro, La Otra Banda, Nisibón, Villa Hermosa y otras comunidades estratégicas.
Frontera, provincias del norte y deportaciones
«El accionar no se quedó en el Este. En Dajabón se reportaron 101 detenciones; en Elías Piña 88; La Vega 80; Espaillat 71; Santiago 47; Pedernales 45; Valverde 44; Barahona 41; Montecristi 40 y Puerto Plata 34″.
Según el informe oficial, del total de detenidos, 298 fueron entregados por el Ejército, la Policía Nacional y el CESFRONT, reforzando el trabajo conjunto en materia de control migratorio y seguridad fronteriza.
En paralelo, 936 personas fueron deportadas hacia Haití, distribuidas así: 512 por Elías Piña, 246 por Dajabón, 128 por Jimaní y 50 por Pedernales, en cumplimiento de la Ley 285-04.
El operativo, según la DGM, forma parte de una estrategia sostenida para reducir la migración irregular, reforzar la vigilancia en fronteras y mantener el control del territorio nacional frente a la presión migratoria desde Haití.
La situación migratoria en la República Dominicana ha sido un tema constante en la agenda pública durante las últimas décadas, especialmente por la dinámica fronteriza con Haití, marcada por flujos migratorios irregulares asociados a factores económicos, sociales y de seguridad en la isla.
La Dirección General de Migración (DGM) es la institución responsable de ejecutar la política migratoria del Estado dominicano. En los últimos años, ha intensificado los operativos de interdicción en todo el territorio nacional, con especial atención en provincias fronterizas y zonas turísticas, donde se concentra una mayor presencia de extranjeros en condición irregular.
Este tipo de acciones se fundamenta en la Ley 285-04 sobre Migración, que establece el marco legal para la admisión, permanencia, control y deportación de extranjeros en el país. A partir de esta normativa, las autoridades realizan detenciones, verificaciones de estatus migratorio y procesos de repatriación hacia sus países de origen.
De forma recurrente, estos operativos se han reforzado en coyunturas donde el Gobierno busca aumentar el control fronterizo, reducir la migración irregular y responder a preocupaciones sobre seguridad, empleo informal y presión sobre servicios públicos.
En ese contexto, la cooperación entre la DGM, el Ejército, la Policía Nacional y el CESFRONT ha sido clave para ejecutar las intervenciones en distintas regiones del país.
