Puerto Príncipe.- El secretario general de Naciones Unidas, António Guterres, advirtió este martes, en su visita a Haití, que el país «atraviesa la crisis más severa del hemisferio occidental» y la tercera del mundo, después de Palestina y Sudán, donde 6,4 millones de personas necesitan ayuda humanitaria.

Inseguridad y desplazamiento por las bandas

Guterres subrayó, en una conferencia de prensa, que la raíz de la crisis que atraviesa el país está en la inseguridad causada por las bandas que «aterrorizan» a la población y han provocado que 1,5 millones de personas hayan sido desplazadas al interior del país.

«Dentro de unos instantes me iré de vuestro país, pero lo que he visto no me abandonará», lamentó el secretario general, quien destacó que para los haitianos «cada día es una lucha por la supervivencia».

Guterres advierte que Haití vive la "crisis más severa del hemisferio occidental"
Guterres advierte que Haití vive la «crisis más severa del hemisferio occidental»

Hambre y supervivencia diaria

Guterres también alertó sobre la crisis alimentaria que atraviesa Haití, donde «alrededor de 6 millones de personas enfrentan inseguridad alimentaria severa».

«He hablado (este martes) con muchos hombres, mujeres y niños que solamente tienen una comida por día», lamentó.

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La máxima autoridad de la ONU advirtió también que, en el primer trimestre de este año, de media, más de 20 mujeres y niñas «han sido agredidas cada día», y el número de niños reclutados por las pandillas «se ha triplicado», por lo que «ahora uno de cada dos miembros de las bandas es un niño».

«Haití no pide caridad»

Déficit de fondos de la ONU

Ante esto, lamentó que el plan de respuesta de la ONU para Haití es el programa humanitario de Naciones Unidas «menos financiado», ya que solo se recaudó un cuarto del total de 880 millones de dólares previstos.

Haití no pide caridad. Haití pide que el mundo cumpla su palabra. Y Haití no puede esperar (…). La mayor vergüenza no es la violencia de las bandas. La mayor vergüenza es la indiferencia, la de un mundo que durante demasiado tiempo ha mirado hacia otro lado», enfatizó.

Avances oficiales y fuerza antipandillas

A pesar de esta situación, el secretario general quiso destacar como puntos positivos que barrios enteros del centro de Puerto Príncipe fueron retomados por las autoridades y que el Consejo de Ministros se ha reunido de nuevo en el Palacio Nacional después de más de tres años, lo que representa «el símbolo del retorno progresivo del Estado».

En referencia a la Fuerza de Supresión de Pandillas (GSF, por sus siglas en inglés), aprobada por las Naciones Unidas para enfrentar a las bandas armadas y que estipula un máximo de 5.500 elementos de varias naciones, indicó que ofrece una «posibilidad real de hacer recular la violencia y restablecer la autoridad del Estado».

Pero insistió en que, cuando Haití padece «la tercera crisis humanitaria del mundo, después de Palestina y Sudán, cuando un llamamiento humanitario apenas alcanza el 24 % de la financiación necesaria, queda patente que la comunidad internacional no está plenamente comprometida» con el país caribeño.

  • «Y debo decir que, al ver a las tropas que participan en la Fuerza de Represión de Pandillas, he visto chadianos, jamaicanos y veremos bangladesíes; no veo que los países desarrollados contribuyan. Creo que es hora de que los países en desarrollo empiecen a participar en este tipo de operaciones, porque es importante demostrar que todos somos importantes en el mundo actual», sentenció.