Confieso que habría preferido que el 13er distrito de Nueva York, donde residen centenares de miles de votantes dominican-yorks, fuera representado en el Congreso estadounidense por un diputado republicano. No simpatizo con muchas políticas de los demócratas.

Sin embargo, ante la posibilidad de que el actual representante, el conocido Adriano Espaillat, sea sustituido como candidato demócrata para las elecciones congresuales de noviembre por Darializa Ávila Chevalier, obliga a apoyarlo.

Su retadora es una joven extremista musulmana apoyada por el alcalde Mamdami y descrita por la prensa estadounidense como una loca izquierdista radical que dice odiar a su país de origen, nuestra República Dominicana, y también a su actual patria, Estados Unidos. Mientras Chevalier dice avergonzarse de su origen dominicano, Espaillat promueve la creación del Dominican Center for the Arts and Culture, con apoyo del Instituto de Estudios Dominicanos de la Universidad de la Ciudad de Nueva York (CUNY), líderes comunitarios, académicos, funcionarios electos y estudiantes.

Mientras Chevalier dice avergonzarse de su origen dominicano, Espaillat promueve la creación del Dominican Center for the Arts and Culture, con apoyo del Instituto de Estudios Dominicanos de la Universidad de la Ciudad de Nueva York (CUNY), líderes comunitarios, académicos, funcionarios electos y estudiantes.

El centro busca preservar, difundir y exaltar la historia y la cultura de los dominicanos, para cohesionar a la diáspora en torno a nuestros valores y costumbres. En Nueva York reside la mayor comunidad dominicana fuera de nuestro país, y el congresista Espaillat propone rescatar el orgullo por los aportes a esa ciudad, documentando la trayectoria de decenas de miles de familias recibidas por los Estados Unidos.

Suscribete al newsletter de Noticias SIN

Ojalá los votantes del 13.er distrito continúen prefiriendo a Espaillat y rechacen la cutredad de la peligrosa Chevalier, que no merece el apoyo de ningún dominicano consciente y sensato.