República Dominicana enfrentará doble amenaza climática: ciclones y sequía
Ceballos recordó que la gestión de riesgos no consiste en reaccionar cuando ocurre una emergencia, sino en prepararse con anticipación.
- Gloria Ceballos advirtió sobre efectos simultáneos de temporada ciclónica y posible evento de El Niño.
- El Niño favorecería déficit de lluvias, temperaturas más elevadas y períodos prolongados de sequía.
- Las consecuencias previstas incluyen menor disponibilidad de agua, afectaciones agrícolas e incendios forestales.
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SANTO DOMINGO. – La directora del Instituto Dominicano de Meteorología (Indomet), Gloria Ceballos, advirtió que el país deberá prepararse este año para dos desafíos climáticos simultáneos: la temporada ciclónica y los posibles efectos de un evento de El Niño, que podría provocar períodos prolongados de sequía y déficit de lluvias.
Impacto de El Niño en agua y agricultura
Ceballos explicó que, aunque El Niño suele contribuir a reducir la actividad ciclónica en el Atlántico, también favorece condiciones más secas y temperaturas más elevadas, con consecuencias para la disponibilidad de agua, la producción agrícola, la seguridad alimentaria y el riesgo de incendios forestales.
La funcionaria señaló que el país podría registrar menos sistemas tropicales de los que normalmente se esperan durante la temporada ciclónica, pero insistió en que eso no significa una reducción del riesgo.
“Una sola tormenta o un solo huracán puede ser suficiente para provocar grandes impactos”, enfatizó.
- Asimismo, indicó que la vigilancia meteorológica no debe concentrarse únicamente en los ciclones tropicales, sino también en los efectos que podría generar un episodio fuerte de El Niño, especialmente en lo relacionado con la gestión de los recursos hídricos.
Menos ciclones no reduce el riesgo
Ceballos recordó que la gestión de riesgos no consiste en reaccionar cuando ocurre una emergencia, sino en prepararse con anticipación.
En ese sentido, llamó a la población y a las instituciones a mantenerse atentas tanto a los fenómenos tropicales como a los posibles períodos de sequía.
“La cantidad de ciclones no determina el riesgo; el riesgo lo determina dónde pasan. La preparación no depende de cuántos ciclones se formen, sino de nuestra capacidad para actuar antes de que ocurra una emergencia”, concluyó.
