Washington.– El vicepresidente de EE. UU., JD Vance, afirmó este jueves que posiblemente viaje a Suiza este fin de semana para iniciar conversaciones sobre el futuro del programa nuclear iraní, aunque aún no se ha determinado cuándo comenzarán las negociaciones.
- «Tengo previsto viajar a Suiza cuando se espera que comiencen estas negociaciones técnicas, probablemente en algún momento de este fin de semana. Ese sigue siendo el plan, aunque podría cambiar, ya que no es fácil (para los negociadores de Teherán) salir de Irán. Por eso estamos tratando de determinar exactamente cuándo ocurrirá», explicó Vance en una rueda de prensa en la Casa Blanca.
Nuestro plan es ir a Suiza; no sé exactamente cuándo. La forma en que estamos organizando esta negociación técnica implica, obviamente, la participación de los líderes políticos (de ambos países)», añadió el vicepresidente sobre un diálogo que se presupone complicado.
Vance aseguró que también habrá «personal sobre el terreno que impulse directamente las conversaciones técnicas y las conversaciones sobre el tema nuclear, es decir, cómo destruir el uranio altamente enriquecido y todos esos detalles prácticos que requieren un análisis a fondo».
Plazo de 60 días y aval de la ONU
En el memorando de entendimiento ya firmado por EE. UU. e Irán, se dan, a partir de hoy, un plazo de 60 días para negociar un acuerdo de paz definitivo, que deberá ser ratificado mediante una resolución vinculante del Consejo de Seguridad de la ONU.
En el centro de ese acuerdo está el programa nuclear de Irán, que reafirmó en el memorando que «no adquirirá ni desarrollará armas nucleares» y se comprometió a dialogar con Washington sobre sus capacidades de enriquecimiento, así como la retirada de uranio ya enriquecido de su territorio bajo la supervisión del Organismo Internacional de la Energía Atómica (OIEA).
El enriquecimiento de uranio, eje del diálogo
Las capacidades de enriquecimiento de uranio de Teherán, que asegura que persigue un programa atómico con fines civiles, han sido uno de los principales contenciosos en el diálogo con Washington desde antes de la guerra, con el Gobierno del presidente estadounidense, Donald Trump, defendiendo que la República Islámica no puede enriquecer ese elemento de ninguna manera.
- Un acuerdo en este terreno sería clave para la firma de un tratado de paz que ponga fin definitivamente a la guerra que EE. UU. e Israel iniciaron el pasado 28 de febrero y conllevaría la retirada de sanciones sobre Irán, incluyendo las unilaterales de EE. UU., las de la ONU y el OIEA, tal y como se ha comprometido la Casa Blanca en el documento firmado.
