Santiago de Chile.- El presidente de Chile, José Antonio Kast, ha tenido un inicio de mandato convulso y sus primeros cien días en el cargo han estado marcados por promesas —que analistas, encuestas y el propio Ejecutivo califican— inviables, además de recortes fiscales y un inesperado cambio de gabinete.

También se ha registrado un alza histórica en el precio de los combustibles y una megarreforma con significativas rebajas de impuestos.

El mandatario ultraderechista, de 60 años, llegó al poder el pasado 11 de marzo entre grandes expectativas, prometiendo cambios radicales en materia económica y de seguridad, pero un mes después su aprobación empezó a caer en las encuestas, que en algún momento llegó al 30 %, frente al 58 % con el que fue elegido.

Los cien días de Kast: promesas inviables y en busca de un golpe de efecto en la seguridad
Los cien días de Kast: promesas inviables y en busca de un golpe de efecto en la seguridad

Es el arranque más complejo en la historia reciente», aseguró a EFE Mario Herrera Muñoz, de la Universidad de Talca, que solo lo compara con el inicio del primer gobierno de Sebastián Piñera, días después del gran terremoto de 2010, y con la llegada al poder de Patricio Aylwin en 1990, tras diecisiete años de dictadura militar.

Sin duda, ha sido uno de los más complejos, pero la culpa es del propio presidente al nombrar ministras en cargos para los cuales no estaban preparadas», coincidió en declaraciones a EFE Mireya Dávila, de la Universidad de Chile.

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Poca confianza en sus promesas

Más de tres meses después y sin resultados visibles, el 67 % de la ciudadanía tiene baja o nula confianza en que las vaya a cumplir, según la reciente encuesta CEP.

Incluso el propio Ejecutivo ha reconocido que muchas no son viables —está negociando con el Parlamento un aumento del endeudamiento—, y el propio Kast llegó a decir que la deportación masiva de migrantes, en su mayoría venezolanos, era una «hipérbole».

Creo que no tenía un plan de seguridad y eso le pasó la cuenta muy rápidamente. Hay un porcentaje de su propio electorado que lo está abandonando», indicó a EFE Claudio Fuentes, de la Universidad Diego Portales.

La caída de la aprobación del mandatario, según Herrera Muñoz, se empezó a detener gracias al cambio de gabinete realizado el 19 de mayo, el más rápido desde retorno a la democracia.

Kast sustituyó a su vocera y a su ministra de Seguridad, muy cuestionadas por reiterados errores, y colocó en esta última cartera a uno de sus hombres de confianza, Martín Arrau.

La llegada de Arrau ha sido un éxito. Entendió que tenía que transformar el tema de seguridad en una política de Estado y se reunió con representantes de la oposición», agregó el académico de Talca.

Pendiente de la megarreforma

  • Además de la falta de resultados en materia de seguridad, los expertos apuntan a su política de austeridad y al «benzinazo (alza histórica de los combustibles)», decretado en marzo —en medio de la guerra en Oriente—, como las otras causas que explican la caída en las encuestas.

Si bien ambas pueden estar relacionadas con factores externos o con problemas heredados, revelan un gobierno que pone primero la política fiscal antes que las necesidades más inmediatas de la ciudadanía», subrayó Herrera Muñoz.

«Los millonarios recortes ordenados en la Administración Pública para equilibrar las cuentas fiscales, que ya suman cerca de 2.000 millones de dólares y afectan a carteras sensibles como Educación o Salud, provocaron la primera gran manifestación de rechazo en la era Kast a inicios de junio».

Reducir el gasto sin afectar beneficios sociales es una ecuación muy compleja», apuntó Fuentes.

Pasado el umbral simbólico de los cien días, los esfuerzos del mandatario están puestos en conseguir un golpe de efecto en materia de seguridad; su nuevo ministro está todos los días en terreno, liderando operativos policiales, y en sacar adelante su controvertida megarreforma tributaria y económica para impulsar el crecimiento.

María M. Mur