En tiempos de incertidumbre global, los gobiernos se ponen a prueba. Es fácil administrar cuando la economía mundial navega con vientos a favor; lo difícil es tomar decisiones responsables cuando el escenario internacional está marcado por guerras, tensiones geopolíticas, inflación y volatilidad en los mercados.
El presidente Luis Rodolfo Abinader ha optado por el camino de la prudencia con la presentación de un Plan Anticrisis que busca proteger a la clase media y a los sectores más vulnerables, además de preservar la estabilidad económica de la República Dominicana.
Lo primero que debe quedar claro es que esto no es una reforma fiscal; esa propuesta fue retirada en 2024 tras escuchar el sentir de la población dominicana. Lo que hoy presenta el Gobierno de Abinader es una estrategia de emergencia para enfrentar una coyuntura internacional adversa, sin sacrificar el crecimiento económico ni cargar el peso sobre quienes menos tienen.
Las medidas hablan por sí solas: eliminación del anticipo para la mayoría de las microempresas, protección de los programas sociales, incentivos al sector agropecuario, ampliación de beneficios para pequeños negocios, aumento de las deducciones educativas, reducción significativa del impuesto sucesoral entre padres e hijos y congelación temporal del aumento de los combustibles. Al mismo tiempo, el gobierno impulsa medidas para estimular la inversión, fortalecer las exportaciones, reducir cargas impositivas obsoletas y respaldar sectores estratégicos de la economía nacional.
Más importante aún, el propio Estado comienza dando el ejemplo. La reducción del gasto corriente, la eliminación de instituciones gubernamentales y la racionalización del aparato público demuestran que el Gobierno del cambio también está dispuesto a hacer sacrificios antes de pedir contribuciones adicionales.
Las cargas recaen principalmente sobre quienes tienen mayor capacidad económica para aportar: grandes corporaciones, salarios de altos ingresos, juegos de azar, vapes y otros sectores específicos. Se trata de un esquema de solidaridad económica, donde los más fuertes contribuyen para proteger a la mayoría.
En momentos donde muchos países enfrentan crisis fiscales, endeudamiento acelerado y desaceleración económica, el presidente de la República Dominicana, Luis Abinader Corona, apuesta por la responsabilidad, la estabilidad y la prevención.
El Plan Anticrisis del gobernante Luis Abinader no busca recaudar por recaudar; busca blindar la economía dominicana, proteger el empleo, preservar la paz social y garantizar que el país continúe creciendo en medio de una tormenta internacional que amenaza a todas las economías del mundo.
Gobernar también es anticiparse a los problemas. Y, en esta ocasión, el Gobierno del presidente Abinader Corona ha decidido actuar antes de que la crisis toque con mayor fuerza las puertas del pueblo dominicano.
