Bolivia registra este lunes doce puntos de bloqueo de carreteras en tres de sus 9 regiones, en el tercer día de la vigencia del estado de excepción que declaró el Gobierno de Rodrigo Paz, luego de más de mes y medio de protestas y afines al exmandatario Evo Morales, que piden su renuncia.
Cochabamba concentra la mayoría de bloqueos
Los cortes de rutas se concentran en la región central de Cochabamba, donde hay nueve puntos de bloqueo; hay dos en Oruro (oeste) y uno en Santa Cruz, el departamento más poblado y el motor económico del país, según un reporte de la estatal Administradora Boliviana de Carreteras (ABC).
Al igual que el fin de semana, este lunes se desplegaron comitivas de militares y policías para el retiro del material empleado por los manifestantes para cerrar las vías, en esta ocasión, en la carretera que conecta a Cochabamba con el occidente del país.
La mayoría de los bloqueos están en el Trópico de Cochabamba, el bastión sindical y político del expresidente Morales (2006-2019), a quien el Gobierno acusa de promover las protestas con supuesto dinero ilícito y con el objetivo de dar un «golpe de Estado».
El ministro de Gobierno (Interior), Marco Antonio Oviedo, dijo este lunes al canal privado Unitel que en las próximas horas se planificará el ingreso al Trópico de Cochabamba para levantar los cortes de ruta que hay allí.
Los bloqueos comenzaron el pasado 6 de mayo en La Paz, liderados por la federación de campesinos de ese departamento, la Central Obrera Boliviana (COB) y sectores leales a Morales, y en las semanas posteriores se llegó a registrar más de un centenar de cortes de rutas en ocho de las nueve regiones.
- El conflicto ocasionó desabastecimiento de alimentos, combustibles y oxígeno medicinal en algunas ciudades y dejó al menos 16 fallecidos, trece de ellos por falta de atención médica oportuna por los bloqueos, además de pérdidas económicas por más de 3,000 millones de dólares.
Estado de excepción y operativo oficial
Tras siete semanas de conflicto, el Gobierno y la COB firmaron el viernes un acuerdo para «pacificar» el país, que fue rechazado por los campesinos y los afines a Morales. Y el sábado, en la madrugada, Paz decretó el estado de excepción en todo el país para levantar los bloqueos.
La medida, que fue avalada el domingo por el Legislativo, no supone la suspensión de derechos, pero sí prohíbe los bloqueos de vías y el uso de armas, explosivos y «elementos violentos», y dispone el «apoyo temporal» de las Fuerzas Armadas a la Policía en el control del «orden público».
Desde el sábado, agentes policiales y militares se desplegaron en distintas carreteras para retirar el material usado para cerrar las vías.
El domingo, el ministro de Defensa, Ernesto Justiniano, informó que fueron liberadas de bloqueos la carretera entre La Paz y Oruro y la que conecta a la sede de Gobierno con la localidad de Desaguadero, fronteriza con Perú, lo que también permitió el paso de camiones con combustible.
