Redacción Internacional.- Los perros pueden manifestar problemas de salud a través de cambios físicos o comportamientos que muchas veces pasan desapercibidos o se interpretan como situaciones normales. Sin embargo, especialistas advierten que ciertas señales pueden convertirse en indicadores tempranos de enfermedades y requieren atención veterinaria inmediata.
El veterinario Dan O’Neill explicó que las mascotas no pueden expresar molestias de la misma forma que las personas, por lo que los dueños deben prestar atención a los llamados signos clínicos.
“Los perros no tienen síntomas en el sentido humano. Tienen lo que llamamos signos clínicos. No pueden decirte que les duele algo o que tienen dificultad para respirar. Simplemente te lo muestran”, señaló el especialista en declaraciones citadas por The Telegraph.
Mal aliento y problemas digestivos
Entre las principales señales que los propietarios deben vigilar se encuentra el mal aliento persistente. Aunque suele asociarse al envejecimiento, este problema puede estar relacionado con enfermedades periodontales provocadas por bacterias acumuladas en las encías. En algunos casos también puede estar vinculado con problemas renales e incluso ciertos tipos de cáncer.

La diarrea prolongada también figura entre las señales que requieren vigilancia. Los especialistas explican que las heces blandas pueden presentarse ocasionalmente por cambios en la alimentación, pero si el cuadro supera las 12 o 24 horas o se acompaña de otros síntomas como vómitos, apatía o pérdida del apetito, la consulta veterinaria debe ser inmediata.
Comportamientos que pueden ser una alerta
Otra conducta que puede representar una advertencia es cuando el perro arrastra la parte trasera del cuerpo sobre el suelo o alfombras. Aunque para algunos propietarios puede parecer un comportamiento curioso, puede indicar problemas en las glándulas anales, infecciones, presencia de parásitos o afecciones cutáneas.

Los especialistas también recomiendan prestar atención a sacudidas constantes de la cabeza, sensibilidad, mal olor o mantener una oreja caída, ya que estos cambios podrían estar relacionados con infecciones o inflamaciones en los oídos.
Cambios físicos que no deben ignorarse
Los cambios en los ojos pueden revelar problemas importantes. El lagrimeo constante, mantener los ojos entrecerrados o presentar inflamación podrían estar relacionados con infecciones, úlceras, alergias o lesiones que podrían agravarse rápidamente si no reciben tratamiento.

La respiración ruidosa, los ronquidos frecuentes o los jadeos excesivos también pueden convertirse en señales de alerta. Este problema aparece especialmente en razas de hocico corto y puede estar asociado con trastornos obstructivos de las vías respiratorias.
Por otro lado, el aumento excesivo de peso continúa siendo una preocupación frecuente entre los veterinarios. La obesidad en perros se ha relacionado con enfermedades como diabetes, osteoartritis y problemas respiratorios, además de afectar la calidad de vida del animal.
La importancia de actuar a tiempo
O’Neill insistió en que el papel de los propietarios no es diagnosticar enfermedades, sino detectar cualquier alteración y buscar ayuda profesional cuando los cambios persistan. Los expertos recuerdan que identificar las señales a tiempo puede marcar una diferencia importante en la salud y bienestar de las mascotas.
