Londres. – El Reino Unido registró este miércoles su récord histórico de temperatura durante un mes de junio, de 35.8°C, batiendo otro máximo alcanzado hace 50 años, como parte de la ola de calor que azota a gran parte de Europa esta semana.
Wiggonholt bate el récord de junio
Provisionalmente, hoy es el día de junio más cálido registrado en el Reino Unido, con 35.8°C marcados en Wiggonholt, West Sussex (sur de Inglaterra)», escribió la oficina meteorológica británica Met Office en la red social X.
El mercurio se situó así en niveles no vistos desde hace, al menos, cinco décadas. Hasta ahora, el récord de temperatura en el Reino Unido en un mes de junio era de 35.6°C, alcanzado por primera vez el 29 de junio de 1957 y repetido el 28 de junio de 1976.
El anterior máximo databa de 1976
La Met Office indicó que esta cifra podría volver a ser superada en los próximos días. El jueves y el viernes se esperan picos de hasta 38°C en algunas zonas del país.
También comentó que podrían rebasarse los récords de temperatura mínima nocturna en un mes de junio.
La máxima temperatura jamás registrada en este país es de 40.3°C, alcanzada el 19 de julio de 2022 en Coningsby, Lincolnshire (noreste de Inglaterra).
Alertas rojas y servicios afectados
En este contexto de ola de calor, la Met Office ha activado una excepcional alerta roja —la primera de un sistema de tres— en gran parte del sur y el centro de Inglaterra y Gales hasta la noche del jueves, y se han emitido nuevas alertas naranjas (segundo grado) para el viernes y el sábado.
Servicios de trenes han sido cancelados este miércoles en Inglaterra y Gales, y algunas escuelas en Inglaterra también han decidido reducir la jornada de clases por la subida de las temperaturas.
Del mismo modo, algunos de los actos previstos hoy con motivo de la Semana de Acción Climática de Londres tuvieron que ser suspendidos por el calor extremo.
Otro récord reciente en mayo
En mayo, durante otro episodio de ola de calor, el Reino Unido batió su récord registrado en ese mes al elevarse el mercurio hasta los 35.1°C en los jardines botánicos de Kew, al oeste de Londres.
El episodio de mayo dejó al menos una quincena de muertos, muchos de ellos menores, por incidentes relacionados con el agua.
