Lima.- El escrutinio de la segunda vuelta de las elecciones presidenciales de Perú concluyó este lunes, veintidós días después de la votación celebrada el 7 de junio, y confirmó el triunfo de la candidata derechista Keiko Fujimori sobre el izquierdista Roberto Sánchez, por una estrecha diferencia de 49.641 votos.
Resultados finales y margen de victoria
Con el escrutinio completado al 100 % por parte de la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE) de Perú, Fujimori obtuvo el 50,135 % de los votos válidos al recibir 9.223.396 sufragios, frente al 49,865 % de Sánchez, que sumó un total de 9.173.755 papeletas.
Es la tercera elección presidencial consecutiva en Perú que se decide por menos de 50.000 votos.

Próximos pasos del proceso electoral
El Jurado Nacional de Elecciones (JNE) tiene previsto proclamar oficialmente los resultados el próximo viernes 3 de julio, en un acto donde Fujimori será declarada presidenta electa del país, mientras que el 15 de julio recibirá las credenciales y el 28 de julio será investida presidenta en un acto en el Parlamento, con motivo del día nacional de Perú.
Las elecciones presidenciales en Perú se desarrollaron en un contexto de alta polarización política entre la candidata de derecha Keiko Fujimori y el aspirante de izquierda Roberto Sánchez, en una segunda vuelta celebrada el pasado 7 de junio, marcada por un estrecho margen de diferencia y un prolongado proceso de revisión de actas electorales.
Desde el cierre de la jornada electoral, el proceso de escrutinio se extendió durante más de 20 días debido a impugnaciones, revisiones y observaciones presentadas por las organizaciones políticas, lo que generó un ambiente de tensión política y expectativa tanto en el país como en la comunidad internacional.
La Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE) llevó a cabo el conteo oficial de los votos hasta alcanzar el 100 % de las actas procesadas.
Durante este periodo, el país vivió una etapa de incertidumbre institucional en la que ambos candidatos se autoproclamaron como ganadores en distintos momentos, mientras sus equipos legales cuestionaban la validez de actas en diversas regiones del país.
- Esta situación evidenció nuevamente la fragilidad del clima político peruano
- en un escenario donde las elecciones presidenciales recientes han sido definidas por márgenes extremadamente ajustados.
«El sistema electoral peruano establece que, tras la culminación del escrutinio oficial, el Jurado Nacional de Elecciones (JNE) es el organismo encargado de validar los resultados y proclamar al ganador».
En este caso, se prevé que la proclamación oficial se realice el próximo 3 de julio, lo que dará paso a la entrega de credenciales y posterior juramentación presidencial, programada para el 28 de julio, en el marco del Día Nacional del Perú.
Las elecciones de este año se suman a la tendencia reciente en el país andino de definiciones presidenciales extremadamente reñidas. De hecho, es la tercera elección consecutiva en la que la diferencia entre los dos candidatos principales ha sido inferior a los 50.000 votos, lo que refleja una profunda división del electorado peruano y un escenario político altamente fragmentado.
En este contexto, el cierre del escrutinio marca el fin de una etapa de incertidumbre electoral, aunque el panorama político continúa siendo complejo, con retos importantes para la gobernabilidad y la estabilidad institucional del país tras la estrecha victoria de Keiko Fujimori.
