Washington.- Estados Unidos impuso este martes sanciones contra dos ciudadanos mexicanos y nueve empresas presuntamente vinculadas al Cartel Jalisco Nueva Generación (CJNG), a quienes acusa de operar una red de contrabando de combustible entre EE.UU. y México.
Según un comunicado del Departamento del Tesoro, la red adquiría gasolina, diésel y otros combustibles en Estados Unidos para introducirlos ilegalmente en México mediante documentación aduanera falsa, empresas fachada y otras maniobras destinadas a evadir impuestos y así generar «decenas de millones de dólares anuales para el cartel».
La medida de hoy pone de relieve hasta qué punto los carteles mexicanos se están expandiendo más allá del narcotráfico tradicional para generar ingresos para sus organizaciones criminales, las cuales continúan traficando drogas letales que matan a estadounidenses», declaró el secretario del Tesoro, Scott Bessent.
El Tesoro denunció que estos supuestos ladrones, conocidos como ‘huachicoleros’, utilizan diversos medios para robar combustible y crudo de la petrolera mexicana Pemex, principalmente sobornando a empleados corruptos.

Quiénes fueron sancionados por Washington
Entre los sancionados figura Óscar Guillermo Juraidini Silva, señalado como presunto operador financiero del CJNG y responsable de crear empresas fachada, falsificar documentos aduaneros e importar combustible de manera irregular hacia México.
Las autoridades estadounidenses sostienen que sus operaciones generan decenas de millones de dólares anuales para la organización criminal.
También fue sancionado J. Refugio Ruiz Villagómez, presuntamente vinculado con las empresas Jomadi Logistics & Cargo y Ahavat Logistics Solution, a las que Washington acusa de participar en el traslado ilegal de combustible desde Estados Unidos hacia México sin los permisos correspondientes.
El Cartel Jalisco Nueva Generación (CJNG) es uno de los grupos narcotraficantes que el Gobierno de Donald Trump ha designado como organización terrorista, junto con el Cartel de Sinaloa, Cartel del Noreste (CDN), el Cartel del Golfo, Carteles Unidos y la Nueva Familia Mexicana.
El huachicol como fuente de financiamiento
El robo y el contrabando de combustibles, conocido en México como «huachicol», se ha convertido en una de las principales fuentes de financiamiento para las organizaciones del crimen organizado.
Inicialmente, esta actividad consistía en la extracción ilegal de gasolina y diésel de los ductos de la empresa estatal Petróleos Mexicanos mediante tomas clandestinas, pero con el tiempo evolucionó hacia redes más sofisticadas de importación, almacenamiento y comercialización ilegal de combustibles.
En los últimos años, las autoridades mexicanas y estadounidenses han identificado que diversos grupos criminales han diversificado sus actividades más allá del narcotráfico, incorporando delitos como el robo de hidrocarburos, el lavado de dinero, el tráfico de personas y la extorsión. Estas actividades generan importantes ingresos económicos y fortalecen la capacidad operativa de dichas organizaciones.
Entre estos grupos destaca el Cártel Jalisco Nueva Generación, considerado una de las organizaciones criminales más poderosas de México debido a su amplia presencia territorial y a la diversificación de sus fuentes de financiamiento.
- Las autoridades de ambos países han señalado que el cartel participa en operaciones transnacionales relacionadas con el tráfico de drogas
- el lavado de activos y el comercio ilícito de combustibles.
