La Paz, 30 jun (EFE).- El Banco Central de Bolivia (BCB) informó este martes que, durante el primer día de aplicación del régimen de tipo de cambio flexible, el sistema financiero registró un movimiento de 17 millones de dólares en distintas operaciones, algo calificado como «positivo» tras la eliminación de la cotización fija que rigió durante 15 años.
El presidente del BCB, David Espinoza, indicó en una rueda de prensa que el lunes se negoció 17 millones de dólares en «cerca de 20.000 operaciones en el sistema financiero», mismo que «está operando con absoluta normalidad».
También se negociaron «100 millones de dólares en operaciones de envío y recepción de fondos» en el ámbito del comercio exterior, lo que evidencia que «hay dólares en la economía» de Bolivia y «liquidez en la moneda nacional», que cuenta con 14.000 millones de bolivianos (1.434 millones de dólares), señaló.
Operaciones y liquidez en el sistema financiero
Espinoza mencionó que la nueva política cambiaria «va a garantizar la convergencia de la inflación a una tasa de un dígito», lo que se espera que ocurra en 2027.
Bolivia cerró 2025 con una inflación del 20,40 %, la más alta reportada en lo que va del siglo XXI, mientras que el Gobierno de Rodrigo Paz, quien asumió la Presidencia hace casi ocho meses, proyectó que este año será de 14 %.
El presidente del BCB también dijo que se añadirán «reglas de administración de la base monetaria» para controlar futuras «presiones inflacionarias».
Nuevo esquema cambiario e impacto inflacionario
El viernes, el Ministerio de Economía dictó una resolución para avanzar en un tipo de cambio flexible y dejar la política cambiaria fija que rigió en el país desde finales de 2011.
El lunes, el valor del dólar fue de 9,73 bolivianos, en reemplazo del valor fijo de 6,96, que estuvo vigente desde noviembre de 2011, y esta jornada se cotiza en 9,76.
Espinoza explicó que mantener el tipo de cambio fijo contrajo la inversión, incrementó la pobreza y profundizó la informalidad, y también «agotó las reservas internacionales, que pasaron de 15.000 millones de dólares en 2015 a niveles cercanos a cero» en los últimos años.
Bolivia afronta desde principios de 2023 una persistente escasez de dólares que, junto con la dificultad para acceder a divisas por los canales oficiales, impulsó la expansión del mercado paralelo, donde en mayo de 2025 la moneda estadounidense llegó a cotizarse hasta en 20 bolivianos.
En los últimos tres años, el sistema financiero restringió las transacciones en dólares dentro y fuera de Bolivia, incluso de usuarios que tenían ahorros en esa moneda, con límites semanales y mensuales para tarjetas de crédito y débito.
En diciembre pasado, un mes después de la llegada de Paz al Gobierno, el BCB empezó a publicar a diario un valor referencial del dólar respecto al boliviano e inició progresivamente la devolución de ahorros en divisas y la habilitación de transacciones para compras en el exterior.
