Redacción Internacional.- Las alergias no siempre permanecen iguales a lo largo de la vida. Algunas pueden disminuir, cambiar su intensidad o incluso dejar de provocar síntomas con el paso de los años, mientras otras acompañan a las personas de manera permanente.
Especialistas advierten que la desaparición de los síntomas no necesariamente significa que la alergia haya desaparecido por completo, ya que el organismo puede seguir mostrando sensibilidad al desencadenante.
De acuerdo con información de la institución médica estadounidense Cleveland Clinic, una persona puede dejar de presentar reacciones visibles a un alérgeno y aun así obtener resultados positivos en análisis de sangre o pruebas cutáneas.
Tipos de alergias que pueden remitir
La alergóloga e inmunóloga Lily Pien explicó que la posibilidad de que una alergia desaparezca depende en gran medida del tipo de sustancia que la provoca.

Entre las alergias que con mayor frecuencia pueden remitir durante la infancia se encuentran algunas relacionadas con medicamentos como la penicilina, además de determinadas alergias alimentarias vinculadas a la leche, la soja, los huevos y el trigo. También algunas reacciones leves al veneno de picaduras de insectos pueden disminuir con el tiempo.
Sin embargo, existen otras con menos probabilidades de desaparecer. Entre ellas figuran ciertas alergias alimentarias provocadas por maníes, frutos secos, pescado y mariscos.
Asimismo, las alergias ambientales relacionadas con los ácaros del polvo, el polen y las esporas de moho suelen mantenerse durante muchos años o incluso durante toda la vida.

Factores que cambian la respuesta alérgica
Los especialistas señalan que diversos factores pueden explicar por qué una alergia cambia con el paso del tiempo. Uno de ellos es la maduración del sistema inmunológico, que puede volverse menos reactivo ante algunos desencadenantes. También influyen los cambios hormonales asociados a etapas como la pubertad, el embarazo o la menopausia, además de enfermedades que alteran el equilibrio hormonal.
La salud general y los cambios en el estilo de vida también pueden modificar la intensidad de las reacciones. Mudanzas, nuevos entornos laborales, dejar de fumar o enfrentar situaciones prolongadas de estrés pueden influir en el comportamiento de las alergias y hacer que los síntomas cambien respecto a años anteriores.
Por qué no basta con no tener síntomas

Los expertos recomiendan no asumir que una alergia desapareció únicamente porque ya no se presentan síntomas. Antes de confirmar una remisión, los alergólogos suelen revisar el historial médico, los resultados de pruebas anteriores y las circunstancias en las que ocurrió la última reacción. Solo una evaluación profesional puede determinar si es seguro volver a exponerse al alérgeno.
Inmunoterapia y exposición supervisada
En cuanto a tratamientos, la inmunoterapia y otros métodos especializados pueden ayudar a reducir los síntomas y prevenir algunas alergias.
En los últimos años también ha surgido un enfoque pediátrico basado en la exposición gradual y supervisada a determinados alimentos para desarrollar tolerancia, aunque los especialistas insisten en que este procedimiento debe realizarse exclusivamente bajo vigilancia médica.
