Redacción Internacional.- La alimentación desempeña un papel clave en el funcionamiento del sistema inmunológico y puede influir directamente en la capacidad del organismo para defenderse de infecciones y enfermedades.
Un análisis publicado en una revista científica de acceso abierto de los National Institutes of Health destaca que determinados alimentos contienen nutrientes y compuestos bioactivos capaces de apoyar las defensas naturales del cuerpo y contribuir al mantenimiento de una buena salud.
Los especialistas explican que una dieta equilibrada no solo aporta energía, sino que también suministra vitaminas, minerales, antioxidantes y sustancias antiinflamatorias que participan en diversos procesos inmunológicos.
Nutrientes clave para las defensas

Entre los alimentos identificados por sus propiedades beneficiosas se encuentran frutas, vegetales, alimentos fermentados y especias con reconocidos efectos sobre la respuesta inmune.
Alimentos con efecto inmunológico
En el primer lugar del listado aparece el Ajo, conocido por sus propiedades antivirales, antibacterianas y antifúngicas. Los expertos señalan que contiene aliina, un compuesto relacionado con el fortalecimiento de la respuesta inmunológica y el apoyo a la microbiota intestinal, considerada una de las principales barreras de defensa del organismo.
Le siguen la Cebolla y el Jengibre, alimentos ricos en compuestos con propiedades antioxidantes y antiinflamatorias. La cebolla destaca por su contenido de quercetina y compuestos azufrados, mientras que el jengibre suele asociarse al alivio de síntomas respiratorios y al apoyo de las defensas durante procesos gripales o resfriados.

Otros alimentos incluidos en la lista son la Col rizada y el Kéfir. El primero aporta vitaminas A, C, E y K, además de minerales esenciales y fibra, mientras que el kéfir contribuye a la salud intestinal mediante microorganismos beneficiosos que ayudan a mantener el equilibrio de la flora digestiva.
Los Arándanos, el Tomillo y el Kiwi también aparecen entre los alimentos destacados por sus propiedades protectoras. El kiwi sobresale por su elevado contenido de vitamina C, superior incluso al de algunas frutas cítricas, mientras que los arándanos contienen antioxidantes que ayudan a reducir el daño celular causado por los radicales libres.
La lista se completa con la Coliflor y el Aceite de oliva extra virgen. Ambos contienen compuestos antioxidantes y nutrientes relacionados con la reducción de procesos inflamatorios y la protección celular.

Los especialistas aclaran que ningún alimento por sí solo previene enfermedades o sustituye hábitos saludables. Sin embargo, mantener una dieta variada y equilibrada, acompañada de actividad física, descanso adecuado y seguimiento médico, puede contribuir a fortalecer las defensas naturales y favorecer un mejor estado general de salud.
