Washington. – Una nave robótica fue lanzada este viernes desde el océano Pacífico Sur en una misión para intentar alcanzar y salvar el telescopio espacial Swift de la NASA, en riesgo de reentrada incontrolada a finales de este año debido al deterioro de su órbita, informó la agencia espacial estadounidense.
El despegue tuvo lugar a las 20:36, hora de las Islas Marshall (08:36 GMT), desde el atolón Kwajalein de esa nación insular, precisó la entidad.
Misión de rescate para Swift
La misión prevé que Link, la nave de la empresa Katalyst Space, se acerque al telescopio, lo capture de forma autónoma y eleve su órbita para evitar su pérdida, en lo que sería el primer acoplamiento de un vehículo robótico comercial con un satélite gubernamental no diseñado para ser atendido en el espacio.
Según la NASA, Link fue lanzada a órbita mediante un cohete Pegasus XL de Northrop Grumman, que fue liberado por el avión Stargazer de la compañía, a una altitud de unos 40,000 pies.
En septiembre, la agencia espacial contrató a Katalyst para elevar la órbita de Swift con el objetivo de diseñar, construir, probar y lanzar Link, además de interceptar, sujetar y elevar al telescopio, todo en menos de un año.
Próximos pasos de Link
Ahora que Link ha alcanzado la órbita, el primer paso del equipo de Katalyst es captar la señal de la nave para confirmar que sus paneles solares se han desplegado y que los sistemas de energía funcionan correctamente», informó la NASA.
El Swift, valorado en unos 500 millones de dólares y lanzado en 2004, no cuenta con sistema de propulsión y ha perdido altitud progresivamente por el arrastre atmosférico, descendiendo de unos 600 a cerca de 400 kilómetros.
Sin intervención, el observatorio entraría en la atmósfera terrestre y dejaría de ser operativo, poniendo fin a dos décadas de observaciones de estallidos de rayos gamma.
Durante las últimas dos décadas, el observatorio ha desempeñado un papel fundamental en el estudio de fenómenos transitorios, como los estallidos de rayos gamma.
