Washington. – Estados Unidos culminó este fin de semana las celebraciones por el 250 aniversario de su Independencia con un histórico espectáculo de fuegos artificiales en Washington y un discurso del presidente Donald Trump, quien exaltó la grandeza del país, defendió una reforma electoral, lanzó críticas al comunismo y reafirmó el poderío militar estadounidense.
Las festividades alcanzaron su punto culminante durante la madrugada de este domingo con el mayor espectáculo pirotécnico realizado en la historia de la capital estadounidense.
De acuerdo con los organizadores, fueron lanzados 850,000 proyectiles desde diez puntos estratégicos, entre ellos el Estanque Reflectante del Monumento a Lincoln, ocho barcazas ubicadas sobre el río Potomac y el parque West Potomac.

El espectáculo se extendió por aproximadamente 40 minutos, el doble de la duración habitual, y comenzó cerca de la medianoche, casi dos horas después de lo previsto.
La Administración Trump buscó convertir el evento en un récord mundial, al considerar la conmemoración como un «hito único» en la historia del país.
Ola de calor obligó a cancelar varios eventos
Las celebraciones estuvieron marcadas por una intensa ola de calor, que afecta a cerca del 70 % del territorio estadounidense.
En Washington se registraron temperaturas de hasta 39 grados Celsius, con una sensación térmica superior debido a la humedad, condiciones que provocaron la cancelación de varios actos tradicionales, entre ellos desfiles programados en Washington y Filadelfia, ciudad donde fue firmada la Declaración de Independencia en 1776.

A las altas temperaturas se sumaron advertencias sobre la calidad del aire. Documentos del Servicio de Parques Nacionales, citados por The Washington Post, advirtieron que el humo generado por los fuegos artificiales podría provocar condiciones «muy insalubres» en sectores del centro de Washington.
Las autoridades recomendaron limitar la exposición al aire libre durante varias horas después del espectáculo debido a la alta concentración de partículas contaminantes.

Trump exalta a Estados Unidos
Antes del espectáculo de fuegos artificiales, el presidente Donald Trump encabezó el acto central desde la Explanada Nacional (National Mall), donde ofreció un discurso que inició con más de una hora de retraso debido a las condiciones meteorológicas.
«Durante 250 años los Estados Unidos de América han sido la esperanza, la promesa, la luz y la gloria entre todas las naciones del mundo. Intentan ser como nosotros. Nadie puede ser como nosotros«, expresó el mandatario.
Trump aseguró que Estados Unidos atraviesa una nueva etapa de fortaleza y afirmó que el país «ha vuelto», al tiempo que rindió homenaje a los militares y veteranos que, según dijo, han defendido la libertad de la nación.
Defiende la Ley SAVE America
Durante su intervención, el mandatario también aprovechó para promover la aprobación de la Ley SAVE America, una propuesta de reforma electoral que enfrenta una difícil discusión en el Congreso.
Trump sostuvo que la iniciativa busca fortalecer la seguridad del sistema electoral mediante requisitos más estrictos para ejercer el voto.

«Hoy nuestro país está ganando de nuevo, y estamos ganando como nunca antes. Estados Unidos ha vuelto, y queremos mantener a Estados Unidos grande, y lo haremos aprobando la Ley SAVE America«, afirmó.
El presidente explicó que la legislación exigiría que todos los votantes presenten una identificación y una prueba de ciudadanía para participar en las elecciones federales.
Asimismo, reiteró su intención de restringir el voto por correo.
«No habrá votos por correo, excepto por enfermedad, discapacidad, despliegue militar o viaje, y ya no habrá trampas en las elecciones. Es muy simple», manifestó.
Reitera críticas al comunismo
El mandatario también dedicó parte de su discurso a rechazar el comunismo, al que calificó como un sistema contrario a los valores estadounidenses.
«El comunismo es un perdedor, y siempre lo será. El sistema comunista es lo opuesto al sistema estadounidense, y el sistema comunista nunca ha funcionado», expresó.
Añadió que los soldados estadounidenses «no lucharon contra el comunismo en campos de batalla alrededor del mundo solo para que esa amenaza vuelva a asomar su fea cabeza aquí mismo en Estados Unidos».
Patriotismo y poder militar
Durante la ceremonia, Trump invitó al escenario a varios veteranos de guerra para rendir homenaje a distintas banderas históricas del país.
Entre ellas destacó la enseña que ondeó en el buque insignia de la Armada estadounidense durante la batalla de la bahía de Manila, en la guerra hispano-estadounidense, así como otra bandera que, según anunció, será llevada por astronautas estadounidenses en una futura misión a la Luna.
El acto también incluyó sobrevuelos de aeronaves militares y exhibiciones de distintas ramas de las Fuerzas Armadas.
Una celebración rodeada de controversia
Los festejos no estuvieron exentos de críticas.
La Administración Trump creó la organización Freedom 250 para organizar actividades paralelas a las programadas por America250, entidad no partidista encargada oficialmente de coordinar la conmemoración.
Sectores opositores han cuestionado que el aniversario de la independencia adquiriera un marcado tono político y acusaron al mandatario de utilizar una celebración nacional para impulsar parte de su agenda.
Celebraciones en todo el país
Además de Washington, ciudades como Nueva York, Los Ángeles y otras localidades realizaron conciertos, desfiles, ferias y festivales para conmemorar los 250 años de la independencia estadounidense.
No obstante, varios eventos al aire libre tuvieron que ser modificados, aplazados o cancelados debido a las temperaturas extremas que afectaron gran parte del país durante el fin de semana.

La conmemoración recordó la adopción de la Declaración de Independencia el 4 de julio de 1776, documento mediante el cual las trece colonias proclamaron su separación del Imperio británico y dieron origen a los Estados Unidos de América.
