Redacción.- Cada 6 de julio se celebra el Día del Pollo Frito, una fecha que rinde homenaje a uno de los platos más populares y consumidos en el mundo.
Origen del pollo frito en Estados Unidos
Esta celebración tiene su origen en Estados Unidos, país donde el pollo frito se convirtió en símbolo de la gastronomía sureña a partir del siglo XIX.
La receta, influenciada por tradiciones africanas y europeas, se expandió rápidamente gracias a su sabor y practicidad, conquistando luego paladares en todos los continentes.
Con el tiempo, cadenas internacionales y cocineros locales adaptaron la preparación con variantes propias, lo que dio lugar a una jornada mundial dedicada a disfrutar este clásico.
Salsas y piezas para acompañarlo
El pollo frito puede acompañarse con diferentes salsas que realzan su sabor.
La clásica salsa barbacoa aporta notas ahumadas y un equilibrio entre dulce y ácido; la salsa de yogur con limón y un toque picante ofrece una opción más fresca para contrastar la fritura, mientras que la mezcla de miel y mostaza continúa siendo una de las favoritas por su combinación de sabores dulces y ligeramente ácidos.
También importa la pieza. El muslo y el contramuslo suelen ofrecer más jugosidad por su contenido graso. La pechuga exige más precisión para no quedar seca. Las alitas tienen el tamaño perfecto para funcionar como aperitivo, mientras que los tenders y los bocadillos han acercado el pollo frito a un consumo más rápido, urbano y fácil de transportar.
