Santo Domingo. – La Asociación Nacional de Detallistas de Gasolinas (Anadegas) reiteró este martes su reclamo para que sean reducidas las comisiones que pagan las estaciones de combustibles por las transacciones con tarjetas de crédito y débito, al asegurar que estos cargos afectan seriamente la rentabilidad del sector.
Durante una entrevista en el programa El Despertador, el asesor de Anadegas y expresidente de la organización, Rafael Polanco, explicó que la propuesta del gremio contempla establecer una comisión fija por transacción o reducir la tasa porcentual vigente hasta un 0.3 %, frente al 1.95 %, 2.5 % e incluso 3 % que, según afirmó, pagan actualmente algunas estaciones.
El dirigente sostuvo que el modelo actual resulta insostenible debido a que las estaciones de combustibles operan con márgenes de comercialización regulados por el Estado y no tienen la posibilidad de trasladar ese costo al consumidor.
«Si nosotros tenemos un margen de un 8 %, es ilógico que nos estén cobrando… el negocio es de ellos, o sea, el negocio no es de nosotros», afirmó.
Comisión por cada galón vendido
Polanco aseguró que el incremento en el precio de los combustibles ha elevado también el monto que pagan las estaciones por concepto de comisiones, ya que estas se calculan de manera porcentual.
«Se dice un promedio, puede ser de 7 a 8 pesos, dependiendo de lo que usted ha negociado… cuando usted lo multiplica según el 1.95 o un 2.2 o un 2.5 %, que es la tarjeta, ronda los 7 u 8 pesos», explicó.
Agregó que esa situación representa una carga significativa para el sector, tomando en cuenta que el margen de comercialización promedio ronda los 25 pesos por galón. «De eso nosotros tenemos que entregarles 7 pesos a las comisiones», sostuvo.
36 % del margen de comercialización
El asesor de Anadegas indicó que las comisiones bancarias consumen una parte importante de las ganancias de las estaciones de servicio.
«Hoy las estaciones están pagando por galón aproximadamente de 7 a 8 pesos… eso está provocando que más o menos de un 26 a un 36 % de nuestros márgenes sean absorbidos por las comisiones de tarjetas de crédito», manifestó.
Incluso, aseguró que el impacto económico de estas comisiones llega a compararse con algunos impuestos que pagan las empresas.
«La comisión de tarjeta para una estación de servicio es más que hasta los residuos sólidos por mucho… hay estaciones que venden 50 o 60 mil galones al mes y pagan al año más de un millón 400 mil pesos nada más de comisión de tarjeta de crédito. Es insostenible», expresó.
Reunión con las autoridades
Polanco informó que representantes de Anadegas sostendrían este martes una reunión con el Ministerio de Industria y Comercio, Pro Consumidor, la Superintendencia de Bancos y las empresas procesadoras de tarjetas, con el objetivo de buscar una salida al conflicto.
Asimismo, señaló que el gremio presentará formalmente sus propuestas durante ese encuentro.
«Hay una documentación que se va a llevar hoy a las 10 de la mañana. Somos cinco que vamos de Anadegas… entendemos que a la salida habrá una rueda de prensa», explicó.
No descartan retirar los verifones
Durante la entrevista, Polanco recordó que Anadegas ya ha recurrido en ocasiones anteriores al retiro de los equipos para procesar pagos electrónicos como mecanismo de presión.
«Ya eso ocurrió en el año 2007 y en el 2012, donde retiramos los verifones de una manejadora de tarjeta y se tuvo que buscar una solución en la Superintendencia de Bancos», recordó.
Aunque expresó su confianza en alcanzar un acuerdo, insistió en que el sector necesita un trato diferenciado por parte de las autoridades.
«Nosotros necesitamos un régimen especial para el manejo de tarjetas de crédito en las estaciones de servicio, porque tenemos un margen especial, un margen fijo, que evidentemente no permite seguir dando el servicio con esos altos costos que cobran los manejadores de tarjetas y los bancos», afirmó.
Finalmente, manifestó que esperan que las autoridades y las entidades financieras lleguen a un consenso que permita mantener el uso de las tarjetas sin afectar la estabilidad económica de las estaciones de combustibles.
«Esperemos que exista una conciencia justa… y que la Superintendencia de Bancos pueda poner orden en este sentido», concluyó.
