Pekín. – China enfrenta este martes las consecuencias de varios desastres naturales ocurridos en distintas regiones del país, que han dejado un saldo de 20 fallecidos.
11 personas murieron a causa de tormentas y tornados en la provincia de Hubei (centro); cuatro fallecieron y otras ocho permanecen desaparecidas por el tifón Maysak en Guangxi (sur), mientras que cinco personas perdieron la vida y otras 12 continúan desaparecidas tras un deslizamiento de tierra en Gansu (noroeste).
En Hubei, las autoridades provinciales elevaron este martes a once el número de fallecidos después de que un episodio de convección severa azotara, la noche del lunes, varias zonas de la provincia, informó la agencia estatal Xinhua.
El fenómeno, que combinó tormentas eléctricas, fuertes lluvias, vendavales y tornados en algunas localidades, afectó a las ciudades de Huangshi, Huanggang, Ezhou y Xianning entre el lunes y el martes.
Entre las 19:00 y las 23:00, hora local del lunes (11:00 y 15:00 GMT), 53 municipios registraron vientos asociados a tormentas eléctricas, dos de ellos de nivel 13, mientras que algunas zonas sufrieron tornados, según las autoridades citadas por Xinhua.
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El último balance deja 14,600 damnificados, once muertos, un desaparecido y 331 heridos, además de 996 personas trasladadas de forma preventiva y otras 246 reubicadas.
Las autoridades contabilizaron asimismo 22 viviendas derrumbadas y daños en otras 4,855.
El Gobierno provincial señaló que el episodio tuvo un carácter «extremadamente repentino» y vientos de gran intensidad en un corto período de tiempo.
Impacto del tifón Maysak
En el sur del país, el tifón Maysak, el décimo de la temporada y el primero que tocó tierra este año en China, dejó cuatro muertos y ocho desaparecidos en Guangxi, donde las lluvias torrenciales provocaron inundaciones y la rotura de varios embalses en Nanning, capital regional.
Según el balance oficial difundido este martes, las lluvias causaron cuatro fallecidos en la localidad Hengzhou, bajo administración de Nanning, donde 84,700 personas resultaron afectadas y 54,468 debían ser evacuadas.
En el condado de Binyang, otras 8,606 personas se vieron afectadas, de las cuales 8,150 fueron reubicadas de forma urgente.
El embalse Liulan, en Hengzhou, sufrió dos brechas principales de unos 50 metros en total, por las que comenzó a salir un gran volumen de agua hacia zonas situadas aguas abajo, según personal de la instalación citado por medios locales.
Las precipitaciones asociadas a Maysak dejaron en Guangxi acumulados de hasta 553,8 milímetros, crecidas de ríos, anegamientos urbanos y cortes de electricidad.
Según el observatorio meteorológico regional, el tifón se intensificó cerca de la costa de Guangxi y permaneció unas 26 horas en la región con fuerza de tormenta tropical antes de degradarse a depresión tropical, lo que favoreció un episodio de lluvias amplio, persistente y de acumulados elevados.
Entre el 3 y el 5 de julio, doce localidades superaron los 600 milímetros y 61 estaciones batieron sus récords históricos locales, de acuerdo con los datos citados por medios estatales.
Maysak ya había obligado, en días anteriores, a suspender vuelos, trenes y ferris en la isla meridional de Hainan y a activar respuestas marítimas en la provincia de Cantón.
Deslizamiento en Gansu
Al margen de las lluvias, en Gansu cinco personas murieron y doce permanecen desaparecidas después de un deslizamiento de tierra ocurrido este martes en Renzang, localidad bajo administración de la ciudad de Longnan.
El desprendimiento sepultó a 33 personas, de las cuales 21 habían sido localizadas hasta la tarde local, mientras continuaban las tareas de búsqueda.
El diario local Beijing News informó de que el grupo se dirigía a una zona boscosa para limpiar árboles secos y añadió que no se habían registrado lluvias en la zona antes ni después del deslizamiento.
Ante los múltiples desastres registrados en varias regiones, el presidente chino, Xi Jinping, instó este martes a desplegar todos los esfuerzos posibles en las labores de rescate, socorro, atención a los heridos y reubicación de los afectados.
China afronta desde mediados de mayo una sucesión de lluvias intensas en el centro y el sur del país, a lo que se suma ahora la fase activa de tifones en sus mares próximos.
Con el supertifón Bavi avanzando hacia el país, advirtieron meteorólogos locales, que añadieron que los efectos de Bavi se empezarán a hacer notar a partir de este jueves en el sureste.
