1.- Todo sistema social descansa sobre una base económica que determina su utilidad; lo hace aprovechable o inservible.
2.- El ordenamiento vigente en una sociedad genera órganos e instituciones fruto de su nueva o añeja superestructura.
3.- La sociedad dominicana está regida por un orden social inoperante, ineficaz e inutilizable.
4.- Por más que se quiera aprovechar una parte cualquiera de la sociedad donde estamos viviendo dominicanas y dominicanos, resulta un fracaso, una derrota, una frustración.
5.- No es más que pura ilusión pretender convertir en nuevo lo que ya no sirve, lo que está definitivamente dañado.
6.- El cuerpo social dominicano no admite cura porque padece de enfermedades incurables, insalvables.
7.- Es una idea fallida querer introducir reformas en una comunidad que funciona bajo un sistema que ya no da nada beneficioso para la especie humana.
8.- En nuestro país, la Policía Nacional, al igual que otros organismos del Estado dominicano, está integrada por mujeres y hombres que arrastran vicios sociales, al igual que la mayoría de sus connacionales.
9.- Un examen pormenorizado del Estado dominicano nos dice que sus instituciones funcionan, en parte, con lacras sistémicas.
10.- Las cosas feas que ocurren en la Policía Nacional también las podemos comprobar, con otros matices, en áreas del sector privado y hasta en la familia dominicana.
11.- No se puede hablar de reformar la Policía Nacional para que sea buena, si no es transformada la sociedad en su conjunto.
12.- El problema de la Policía Nacional Dominicana no es de forma, sino de fondo, lo que se traduce diciendo que no basta con un aumento salarial y cambio en el color de su uniforme.
13.- Los daños morales y materiales causados por agentes policiales son de notoriedad pública, pero acciones nocivas en otros organismos estatales son ocultas y peores.
14.- Si aspiramos contar con una Policía Nacional nueva, debemos renovar la sociedad dominicana desde arriba hasta abajo.
15.- Es justa la indignación por el asesinato de un ser humano, pero los enojos de todo tipo debemos eliminarlos para siempre con la presencia de una Policía Nacional nacida en una sociedad guiada por otro conjunto de normas éticas y morales distintas a las de ahora.
16.- En nuestro país lo correcto es luchar por una sociedad humana nueva que va a tener una Policía Nacional y un ser humano nuevo. Lo reciente, lo fresco, lo moderno hace desaparecer lo viejo, lo antiguo que daña.
