Punta Cana. – Entre cocoteros y la arena blanca de algunas de las playas de Punta Cana, el sargazo preocupa a quienes viven del turismo, una de las principales actividades de este país caribeño.
La llegada de esta macroalga a las aguas de República Dominicana y Puerto Rico ha crecido en los últimos años.
Nueve millones de toneladas métricas se acumularon en esta zona del Caribe entre enero y el pasado 30 de junio, por encima de las 8.3 millones de toneladas que llegaron en el mismo periodo de 2025 y las 1.2 millones del mismo período de 2024, según la Universidad del Sur de Florida (EE.UU.)
«No he podido disfrutar, como me lo esperaba, porque a veces me gusta tirarme, meterme mucho más al agua», declara a EFE Jeyson Orozco, un turista colombiano que lamenta la presencia del sargazo en playa Bávaro, en Punta Cana.
«Es algo que no te anuncian, que no te dicen. Esto te lo llevas de sorpresa», señala Orozco, quien alquiló un apartamento turístico en esta zona durante dos semanas para pasar sus vacaciones.
«Es algo que no te anuncian, que no te dicen. Esto te lo llevas de sorpresa», señala Orozco, quien alquiló un apartamento turístico en esta zona durante dos semanas para pasar sus vacaciones.
Costes y quejas en Punta Cana
Los hoteles de esta playa y otro tipo de negocios privados retiran el sargazo que se acumula en la orilla con la ayuda de tractores equipados con trituradoras, o simplemente a mano. Sin embargo, en algunos tramos de uso público, esta macroalga se acumula sin que nadie la recoja.
«Aquí, el que no tiene su dinero para limpiar su playa no limpia», indica Angelo Joseph, promotor de excursiones que trabaja a pie de la playa Esmeralda, en Bávaro.
Para Joseph, el sargazo empezó a convertirse en un problema un poco antes de la pandemia de la covid-19, declarada en marzo de 2020, y su llegada ha ido creciendo en el transcurso de estos últimos años.
«Antes la temporada de llegada del sargazo duraba un mes y se detenía; luego venía cada tres meses, y ahora está viniendo más consecutivamente», declara.
Este promotor de excursiones dominicano reconoce que en la zona donde él trabaja antes se sentaban muchas personas en las tumbonas de los restaurantes para comer o tomar alguna bebida.
Pero ahora «ya no vienen por la visión que tienen del sargazo y el olor que provoca el turista viene aquí con una ilusión de ver el Caribe y se topa con esto y ve que ‘guau’, es una catástrofe», lamenta.
Joseph asegura que «no todo el país está así y hay muchas playas donde no llega» la macroalga.
A unos cientos de metros de Playa Esmeralda, Braulio Pelmito, que trabaja ofreciendo viajes en barca a los turistas, también sufre a diario el problema.
Todos los días aquí estamos limpiando el sargazo, pero no podemos con él; mayormente lo enterramos porque no tenemos camión para moverlo», señala Pelmito, quien trabaja en Jellyfish, otro tramo de litoral de acceso público perteneciente a playa Bávaro.
«Gracias a Dios, los turistas siempre vienen, aunque ven el agua así y se ponen a decir que el agua no está limpia, porque en internet ven otra cosa», indica.
Entre los afectados por esta situación también se encuentran propietarios de apartamentos ubicados en la costa.
Hace falta un plan mejor para saber cómo afrontarlo», declara Tim Kaylor, estadounidense propietario de un apartamento ubicado a pie de playa, quien asegura que su comunidad de vecinos gasta unos 1.400 dólares al día para limpiar su tramo de costa.
Además de afectar al turismo, un sector que representa el 19 % del producto interno bruto (PIB) de República Dominicana, el sargazo daña los ecosistemas marinos y repercute negativamente en la economía de los pescadores locales.
A ello hay que sumar el mal olor al descomponerse, sus eventuales perjuicios respiratorios en poblaciones expuestas y la afectación al aspecto del mar, que adquiere tonalidades marrones en franjas cercanas a la costa, sustituyendo el característico azul turquesa propio de las playas del Caribe.
Entre los aspectos positivos del sargazo estarían su utilización como fertilizante, la generación de biomasa o la extracción de materiales de uso industrial.
