Santo Domingo.– La Primera Sala de la Cámara Penal del Distrito Judicial de Santo Domingo condenó a un empresario a dos años de prisión suspendida y al pago de más de RD$47.7 millones, tras encontrarlo culpable de cometer fraude eléctrico en perjuicio de la Empresa Distribuidora de Electricidad del Este (Edeeste) y del Estado dominicano.

El condenado, Javier Francisco Álvarez Valencia, también deberá pagar una indemnización de RD$200,000 por los daños ocasionados, además de una multa equivalente a 10 salarios mínimos, según la sentencia emitida por la jueza Dolores Galay de la Cruz.

Cómo operaba la conexión ilegal

De acuerdo con el expediente, el empresario, propietario del negocio Hielo El Grande, ubicado en Santo Domingo Norte, alteró de manera ilegal el suministro eléctrico mediante una conexión directa de 7.2 kilovoltios con dos transformadores instalados fuera del medidor, lo que permitió el consumo de energía sin que esta fuera registrada ni facturada.

Las autoridades establecieron que el fraude ocasionó pérdidas por RD$47,747,272.88, monto calculado por Edeeste y posteriormente validado por la Superintendencia de Electricidad (SIE), suma que el tribunal ordenó restituir.

Durante el juicio, el Ministerio Público sostuvo que el empresario incurrió en violaciones a varios artículos de la Ley General de Electricidad 125-01, relacionados con fraude eléctrico y atentados contra el sistema eléctrico nacional.

Suscribete al newsletter de Noticias SIN

Pérdidas validadas y pena suspendida

Aunque fue condenado a dos años de prisión, la pena fue suspendida bajo condiciones que deberá cumplir. En caso de incumplimiento, el juez de Ejecución de la Pena podrá ordenar que cumpla la condena en el Centro de Corrección y Rehabilitación Najayo Hombres.

El fraude eléctrico es considerado uno de los principales factores que contribuyen a las pérdidas económicas del sistema eléctrico dominicano, debido al consumo irregular de energía y las conexiones ilegales, lo que incrementa los costos de operación de las empresas distribuidoras y afecta la sostenibilidad del servicio.