Washington.- Estados Unidos ha destinado hasta la fecha más de 386 millones de dólares en ayuda humanitaria para atender a los afectados por los terremotos que azotaron Venezuela hace dos semanas, según informó este miércoles el Departamento de Estado.

Ayuda humanitaria y alcance del operativo

La ayuda incluye atención médica de emergencia, alimentos, agua potable, saneamiento, refugios temporales, protección y apoyo logístico para los damnificados, canalizados a través de organizaciones como la Cruz Roja, Unicef o el Programa Mundial de Alimentos, entre otras.

La Administración del presidente, Donald Trump, aseguró que ya ha entregado más de 400 toneladas métricas de suministros de emergencia, entre ellos kits de refugio, higiene, lonas, cubos y equipos de cocina, con los que estima haber llegado a unas 70.000 personas afectadas por los terremotos.

Afectados por los terremotos en Venezuela se desplazan a otros estados, según la ONU
Afectados por los terremotos en Venezuela se desplazan a otros estados, según la ONU

Puente aéreo y despliegue internacional

Como parte de la operación, Washington anunció la creación de un puente aéreo humanitario entre EE. UU. y Venezuela, coordinado por el Departamento de Estado, la organización Airlink y la empresa Amazon, que, según detalló, permitirá trasladar semanalmente suministros desde Miami «sin coste para las organizaciones humanitarias».

La respuesta estadounidense también ha incluido el despliegue de equipos de búsqueda y rescate urbano. Más de 2.400 efectivos de 60 equipos internacionales procedentes de 29 países, junto con casi 200 perros especializados, participaron en las labores de rescate tras los sismos.

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Los equipos estadounidenses enviados desde Virginia, California y Florida ya regresaron a sus bases después de completar su misión, aunque el Departamento de Estado asegura que todavía cuenta con personal sobre el terreno para continuar con la entrega de asistencia humanitaria.

  • Los dos sismos, de magnitud 7,2 y 7,5, que tuvieron lugar el pasado 24 de junio, dejan hasta ahora 3.685 fallecidos y 16.740 heridos, según cifras oficiales.
  • Los desastres naturales, como los terremotos, representan una de las principales amenazas para la población y el desarrollo de los países, debido a que pueden provocar pérdidas humanas, destrucción de infraestructura, interrupción de los servicios básicos y graves consecuencias económicas y sociales.

Entre estos fenómenos, los sismos de gran magnitud se caracterizan por ocurrir de manera repentina, lo que dificulta la preparación inmediata de las comunidades y obliga a movilizar rápidamente recursos nacionales e internacionales para atender a los afectados.

La gestión de emergencias ante terremotos requiere la participación coordinada de los gobiernos, organismos internacionales, organizaciones no gubernamentales y países cooperantes.

En las primeras horas posteriores a un desastre, las prioridades suelen centrarse en las operaciones de búsqueda y rescate, la atención médica de emergencia, el suministro de alimentos, agua potable, refugios temporales, medicamentos y artículos de primera necesidad.

Posteriormente, las acciones se orientan hacia la recuperación y reconstrucción de las zonas afectadas, procesos que pueden extenderse durante meses o incluso años.

En el ámbito internacional, la ayuda humanitaria constituye uno de los principales mecanismos de solidaridad entre los Estados para responder a crisis provocadas por desastres naturales o conflictos.

Diversos países destinan recursos financieros, personal especializado, equipos de rescate y suministros de emergencia para apoyar a las naciones afectadas.

Esta asistencia suele coordinarse con organismos internacionales como la Cruz Roja, Unicef, el Programa Mundial de Alimentos (PMA) y las agencias de las Naciones Unidas, que cuentan con experiencia en la distribución de ayuda y en la atención de poblaciones en situación de vulnerabilidad.