El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, cambió este miércoles de planes y anunció que abandonará Turquía a bordo del antiguo Air Force One, en lugar de utilizar el nuevo y polémico avión presidencial donado por Catar, lo que ha suscitado interrogantes sobre posibles problemas de seguridad de la nueva aeronave.
La participación de Trump en la cumbre de líderes de la OTAN en Turquía marcó su primer viaje internacional a bordo del nuevo avión, en un momento en el que se intensificaron las hostilidades con Irán, país fronterizo con Turquía.
El mes pasado, Trump retiró el Boeing 747-200B que había sido utilizado por los presidentes estadounidenses desde la década de 1990 y comenzó a emplear un avión donado el año pasado por la familia real catarí.
La aeronave ha generado controversia en Washington, debido al elevado costo de su adaptación a los estándares de seguridad presidenciales, así como por dudas sobre su fiabilidad y posibles conflictos de interés derivados del vínculo con Catar.
Trump anunció este miércoles -en la red Truth Social– que usaría el antiguo Air Force One «por nostalgia» para volar a la base aérea RAF Mildenhall, en el Reino Unido, mientras que el nuevo avión haría escala en la misma base para que los soldados estadounidenses desplegados allí pudieran conocerlo.
En una rueda de prensa, al concluir la cumbre de la OTAN, Trump evitó responder si el cambio de avión obedece a preocupaciones de seguridad, pero confirmó que existe una amenaza potencial por parte de la República Islámica.
Soy el número uno en la lista de objetivos de Irán«, afirmó el mandatario.
Trump explicó que el avión donado por Catar visitará dos o tres grandes bases aéreas en Europa antes de su regreso a Estados Unidos, «para que los soldados puedan verlo porque es verdaderamente magnífico».
El Pentágono aceptó el año pasado el regalo de Catar y reacondicionó el avión para utilizarlo de forma temporal mientras el fabricante Boeing completa la construcción de las dos aeronaves encargadas durante el primer mandato de Trump (2017-2021).
El republicano ha expresado su frustración por los retrasos en la entrega de esas aeronaves, que podrían estar listas cuando ya haya concluido su segundo y último mandato, en 2029.
El jefe de Estado ha defendido que el uso provisional del avión catarí permitirá ahorrar dinero a los contribuyentes estadounidenses.
El Pentágono sostiene que la remodelación de ese aparato tuvo un costo de cuatrocientos millones de dólares, muy por debajo de los 5.600 millones estimados para los dos aviones que prepara Boeing.
Trump ha afirmado que, una vez concluido su mandato, se quedará con el avión, calificado de «soborno» por los demócratas, y lo exhibirá en su futura biblioteca presidencial en Miami.
