San Salvador.- Autoridades de Seguridad de El Salvador presentaron este miércoles el decomiso «histórico» de 6,68 toneladas de cocaína, realizado en junio pasado, y destacaron la «visión y firmeza» del presidente estadounidense, Donald Trump, en su lucha antidrogas regional.

La presentación del narcótico, cuyo valor estimado asciende a los 167 millones de dólares, y de los seis extranjeros capturados con el alijo —cuatro ciudadanos colombianos y dos ecuatorianos— se llevó a cabo en la Capitanía de Puerto La Concordia, en el departamento de La Paz, a setenta kilómetros de San Salvador.

La droga era transportada en dos embarcaciones que fueron interceptadas por la Marina Nacional de El Salvador en aguas de la Bocana El Cordoncillo, en el Estero de Jaltepeque (Pacífico), lugar donde han ocurrido la mayoría de incautaciones de droga en los últimos años en el país centroamericano.

Agentes armados custodian a varias personas y paquetes en una embarcación durante un operativo marítimo
Agentes armados custodian a varias personas y paquetes en una embarcación en alta mar.

Operativo marítimo y capturados

El ministro salvadoreño de Seguridad, Gustavo Villatoro, señaló que «este nuevo golpe histórico contra el narcotráfico marca esa firmeza y esa valentía de este Gabinete de Seguridad» que lleva «más de siete años golpeando a estas organizaciones criminales».

«Celebramos que, de un tiempo acá, gracias a la visión y firmeza del presidente Donald Trump, otros países del continente ya se han sumado a la lucha y no somos los únicos, los salvadoreños, dando estos golpes», añadió Villatoro.

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El decomiso de 6,68 toneladas de cocaína el pasado junio, calificado por el presidente Nayib Bukele como «el golpe más contundente al narcotráfico en la historia de El Salvador«, se suma a otro de poco más de 6,6 toneladas del alcaloide, realizado en febrero de este año.

Incautaciones de droga en 2025

Según cifras oficiales, en 2025 las incautaciones al narcotráfico por parte de autoridades salvadoreñas sumaron un poco más de 25 toneladas de droga, la mayoría cocaína, que fueron valoradas en más de 618,7 millones de dólares, mientras que en 2024 fueron decomisadas más de 17,2 toneladas, valoradas en 422,7 millones.

De acuerdo con el informe «Estrategia Internacional de Control de Narcóticos 2025» del Departamento de Estado de Estados Unidos, El Salvador sigue siendo un país de tránsito para el narcotráfico, aunque los esfuerzos de interceptación han reducido significativamente el uso de rutas terrestres y han obligado a los traficantes a operar en el mar.

Estados Unidos y casi veinte países latinoamericanos —entre estos, El Salvador— y caribeños firmaron en marzo pasado un acuerdo para combatir a los grupos «narcoterroristas», durante la conferencia inaugural de las ‘Américas contra los carteles’ en Miami.

El acuerdo compromete a las naciones «a abordar futuras amenazas al interés mutuo y unirse para combatir juntos el ‘narcoterrorismo’ y otras amenazas compartidas en el Hemisferio Occidental«, según el secretario de Guerra estadounidense, Pete Hegseth

El narcotráfico es uno de los principales desafíos de seguridad que enfrentan los países de América Latina y el Caribe debido a su impacto en la violencia, la economía ilegal, la corrupción y la estabilidad institucional.

La región se encuentra ubicada entre algunas de las principales zonas de producción de drogas y los grandes mercados de consumo internacional, especialmente Norteamérica y Europa, lo que la convierte en un corredor estratégico para las organizaciones criminales dedicadas al tráfico de estupefacientes.

  • Durante décadas, los grupos dedicados al narcotráfico han desarrollado redes internacionales para transportar drogas mediante diferentes rutas terrestres, marítimas y aéreas.
  • La evolución de estas organizaciones ha llevado a un aumento del uso de embarcaciones rápidas y rutas marítimas para evadir los controles de las autoridades, especialmente en zonas costeras del océano Pacífico y el Caribe.