Un proyecto para prevenir la violencia machista en los Montes de María, en la costa Caribe de Colombia, permitió identificar que todas las mujeres —más de 200— que participaron en sus espacios de escucha fueron víctimas en algún momento de sus vidas.

La iniciativa forma parte de un programa desarrollado entre 2024 y 2026 por la organización española Ayuda en Acción, la Corporación de Desarrollo Solidario (CDS) y la Red de Mujeres Rurales del Norte de Bolívar, que benefició a más de 600 personas en los municipios de María La Baja, Mahates y San Juan Nepomuceno.

Las mujeres pudieron identificar en qué grado de violencia están, y las comadronas (parteras) pudimos hacer el acompañamiento para que pudieran denunciar en los casos en que se detectaba que estaban sufriendo alguna forma de violencia», explicó a EFE la representante legal de la Red de Mujeres Rurales del Norte de Bolívar, Julieth Ospino.

Ospino añadió que «el 100 % de las más de 200 mujeres que estuvieron en los espacios de escucha, todas algún día han sufrido violencia a manos de un hombre, bien sea del padre, el esposo o el patrón».

La representante legal de la organización apuntó que, aunque se ha logrado avanzar mucho en disminuir la violencia hacia las mujeres, gracias a políticas públicas de prevención de la violencia de género, «todavía hay hoy muchos casos de mujeres violentadas, no solo física sino psicológicamente».

Suscribete al newsletter de Noticias SIN

La región de los Montes de María, a escasos 150 kilómetros de Cartagena de Indias, ha sido, además, históricamente golpeada por el conflicto armado, el desplazamiento forzado y la precariedad en el acceso a la justicia institucional.

Espacios seguros

La directora de Ayuda en Acción Colombia, Diana Quimbay, destacó que las mujeres que participaron en el proyecto «se sienten con mucha más fe, positivas, fuertes, resilientes y con la convicción de seguir llevando este tipo de iniciativas a donde quiera que vayan, con las niñas, con los jóvenes, con las diferentes comunidades».

Se lograron generar entornos seguros donde las mujeres podían ir, hablar de su condición y ser escuchadas, donde no iban a ser juzgadas y donde, precisamente, se sentían con la tranquilidad de exponer para luego, obviamente, verse retribuidas en ese liderazgo», agregó Quimbay.

El proyecto también incluyó una escuela itinerante en la que se capacitó a jóvenes, hombres y mujeres sobre la prevención de la violencia de género.

Se les enseñó que la violencia hace parte de toda la sociedad y que todos tenemos que estar en su solución; entonces, todas las capacitaciones fortalecieron el conocimiento respecto a qué es una violencia basada en género y cuál es el camino para que los derechos humanos sean respetados en las mujeres, en las niñas, en los jóvenes», explicó la directora de la organización.

Según Ayuda en Acción, el proyecto capacitó a más de 600 personas y fortaleció las capacidades de 466 mujeres para identificar, prevenir y atender casos de violencia basada en género, además de articular una red de apoyo en los tres municipios donde se desarrolló.