Nueva York.- Una coalición de fiscales demócratas demandó este viernes al Gobierno del presidente estadounidense, Donald Trump, tras su nuevo intento de recortar subvenciones federales para programas de salud mental en las escuelas públicas, aprobadas con votos bipartitos en el Congreso.

La fiscal general de Nueva York, Letitia James, informó de la demanda contra el Departamento de Educación y su secretaria, Linda McMahon, en la que reclaman impedir, de forma preliminar y permanente, el recorte a esta financiación «crucial» y proteger la infraestructura de salud mental juvenil que esta permitió crear.

Los fondos se aprobaron en respuesta al empeoramiento de la crisis de salud mental juvenil y a una serie de tiroteos escolares, incluidos los de la secundaria Douglas Parkland (Florida), donde perdieron la vida 17 personas, y la elemental de Uvalde (Texas), donde murieron 19 niños y dos maestros.

Donald Trump en un pasillo, vinculado a demanda de fiscales por recortes a fondos de salud mental juvenil
Fiscales demócratas buscan frenar recortes del Gobierno de Trump a subvenciones para salud mental en escuelas públicas.

Nuevo intento de recorte federal

El pasado diciembre, la coalición de fiscales se apuntó una victoria cuando un tribunal frenó un intento previo del Gobierno Trump de recortar los fondos para los programas de salud mental, pero ahora el Departamento de Educación está usando un método diferente, señaló James.

Tras aquella derrota en los tribunales, Educación proporcionó financiación durante aproximadamente seis meses a las escuelas y otros beneficiarios, pero anunció que planea cancelar algunas o todas las subvenciones protegidas a partir del 31 de julio.

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Según los fiscales, el Gobierno está violando la Ley de Procedimiento Administrativo, las regulaciones federales sobre subvenciones y la autoridad del Congreso con su nuevo intento de eliminar fondos.

Fondos creados tras Parkland y Uvalde

En 2018, tras el tiroteo en la escuela en Parkland, el Congreso estableció y financió el Programa de Subvenciones para la Demostración de Servicios Profesionales de Salud Mental (MHSP) para abordar la escasez de estos profesionales en escuelas públicas con alta necesidad.

En 2020, el Congreso amplió estos esfuerzos con el Programa de Subvenciones para Servicios de Salud Mental en las Escuelas (SBMH), que proporcionó fondos para ayudar en la contratación, capacitación y retención de este personal.

«Tras el tiroteo de 2022 en Uvalde, aumentó drásticamente la financiación, con más de 100 millones de dólares anuales para cada uno de los programas hasta 2026″.

Cada programa se diseñó como una iniciativa de cinco años, con la meta de incorporar 14.000 profesionales de la salud mental, particularmente en zonas rurales y de bajos ingresos, donde los estudiantes suelen afrontar dificultades para acceder a esos servicios, destacó James.

Impacto en escuelas y Nueva York

  • Los programas han demostrado un «éxito tangible», afirmó la fiscal, que mencionó datos que señalan que tan solo en el primer año casi 775.000 estudiantes recibieron servicios, se contrataron más de 1.200 profesionales de la salud mental y se mantuvo al 95 % de ellos.
  • La fiscal indicó que los recortes amenazan con eliminar 19 millones de dólares en subvenciones para Nueva York.

La salud mental juvenil se convirtió en una prioridad nacional en Estados Unidos tras el aumento de los casos de ansiedad, depresión y suicidio entre niños y adolescentes, una situación agravada por la pandemia de COVID-19 y por una serie de tiroteos en centros educativos.

Los tiroteos de Parkland (2018) y Uvalde (2022) impulsaron un amplio consenso político para fortalecer la atención psicológica en las escuelas. Ambos ataques, que dejaron decenas de víctimas entre estudiantes y docentes, reavivaron el debate sobre la seguridad escolar y la necesidad de ampliar los servicios de salud mental.