Redacción Internacional.- Aunque pueda parecer una práctica exagerada, envolver las llaves inteligentes del automóvil o las tarjetas bancarias en papel aluminio se ha convertido en una recomendación que algunos expertos consideran útil para reducir el riesgo de determinados ataques electrónicos.
La razón está relacionada con el aumento de dispositivos que funcionan mediante tecnologías inalámbricas, como las llaves de acceso sin contacto y las tarjetas con pagos NFC, que pueden ser objetivo de delincuentes especializados en interceptar señales.
El aluminio actúa como barrera para las señales
Según especialistas, el papel aluminio puede funcionar como una especie de «jaula de Faraday», bloqueando las ondas electromagnéticas que utilizan estos dispositivos para comunicarse.
De esta forma, cuando las llaves o tarjetas quedan completamente cubiertas, se dificulta que terceros puedan captar o retransmitir la señal de manera remota.
Un estudio realizado por investigadores de la Technological University Dublin y la University College Dublin mostró que, aunque la tecnología NFC tiene un alcance aproximado de apenas cuatro centímetros, es posible ampliar esa comunicación mediante equipos electrónicos para ejecutar ataques conocidos como relay attack.
Durante las pruebas, los investigadores lograron retransmitir la señal de una tarjeta bancaria y realizar pagos fraudulentos en apenas unos segundos.
Las llaves inteligentes también pueden ser vulnerables
Los vehículos con sistemas de acceso y encendido sin llave también pueden verse afectados por este tipo de ataques.
En estos casos, los delincuentes utilizan dispositivos capaces de amplificar la señal emitida por la llave inteligente para hacer creer al automóvil que el propietario se encuentra cerca, permitiendo abrir las puertas e incluso encender el motor.
Expertos en seguridad y mecánica señalan que esta modalidad afecta principalmente a los vehículos equipados con sistemas keyless, cuyos controles emiten señales de radio de manera constante.
Una medida sencilla, pero no definitiva
Especialistas en ciberseguridad coinciden en que envolver las llaves o las tarjetas en papel aluminio puede añadir una capa adicional de protección, aunque aclaran que no se trata de una solución infalible.
Moshe Shlisel, director ejecutivo de GuardKnox Cyber Technologies, explicó que esta barrera física impide que las ondas sean captadas o retransmitidas, pero considera que la industria debe desarrollar sistemas de seguridad más avanzados.
Por su parte, Clifford Neuman, director del Centro para la Seguridad de Sistemas Computarizados de la Universidad del Sur de California, aseguró que decidió guardar sus llaves dentro de una lata metálica durante la noche como medida preventiva.
Existen alternativas más especializadas
Además del papel aluminio, en el mercado ya existen productos diseñados específicamente para bloquear este tipo de señales, como fundas Faraday, cajas metálicas certificadas y llaveros con modo de reposo automático.
Los expertos destacan que estas opciones ofrecen una protección más práctica para quienes utilizan con frecuencia tarjetas sin contacto o vehículos con acceso inteligente, aunque reconocen que el papel aluminio sigue siendo una alternativa económica y fácil de aplicar cuando no se dispone de otros dispositivos de protección.
