Buenos Aires.- Carlos Díaz, psicólogo imputado en el juicio por la muerte de Diego Armando Maradona y acusado de interferir en su tratamiento médico, hizo este jueves un nuevo descargo y aseguró que los profesionales a cargo de la salud del astro no aceptaban sus sugerencias.
Mis intenciones, mis sugerencias, por lo visto, no eran tan bien recibidas», dijo Díaz tras exhibir numerosos mensajes en los que médicos y allegados a Maradona hablaban de apartarlo del tratamiento.
Mensajes sobre su apartamiento del tratamiento
En los intercambios de mensajería instantánea revelados este jueves, el médico de cabecera de Maradona, Leopoldo Luque, y el secretario personal del Diez, Maximiliano Pomargo, hablaban de «voltear» al psicólogo y decían que Díaz los exponía con la familia del astro.
El psicólogo, especialista en adicciones, contó que la psiquiatra Agustina Cosachov, también acusada en el juicio, no aceptó sus «sugerencias farmacológicas», que consistieron en un medicamento que provoca una desagradable reacción en quien lo mezcla con alcohol, para evitar que el paciente bebiera.
Consultado sobre la acusación de integrar un presunto plan para acabar con la vida del exfutbolista, Díaz respondió: «Mi único plan fue un tratamiento abstencionista para Maradona«.
No pude haber hecho nada distinto para impedir un cuadro cardíaco; no tengo ese tipo de conocimiento», dijo el psicólogo.
Relato de Díaz sobre el día de la muerte
Hacia el final de su declaración, Díaz se refirió a la mañana del fallecimiento del ídolo, el 25 de noviembre de 2020.
Ese día, arribó a la casa de Maradona junto a la psiquiatra Cosachov para visitar al paciente. «Cosachov le había pedido a la enfermera que esa mañana no le diera la medicación a Diego, así nosotros teníamos un argumento para que nos tenga que recibir», detalló.
Alrededor del mediodía de aquel día, Díaz y Cosachov se acercaron a la habitación de Maradona y lo llamaron, pero no obtuvieron respuesta.
Según relató el psicólogo, el secretario Pomargo dijo que era «un clásico» que el Diez se hiciera el dormido para evitar el contacto con los médicos y luego ingresó a la habitación junto al sobrino del exfutbolista, Jonathan Espósito.
Salieron y dijeron que Diego estaba frío, y ahí la enfermera entró corriendo», relató Díaz.
Esta declaración se alinea con el testimonio de numerosos especialistas que aseguran que Maradona llevaba varias horas muerto cuando quienes estaban a cargo de su cuidado percibieron el deceso.
Además de Díaz, Luque y Cosachov, son juzgados en este proceso la coordinadora de cuidados domiciliarios de Swiss Medical, Nancy Forlini; el médico clínico Pedro Di Spagna; el coordinador de enfermeros Mariano Perroni y el enfermero Ricardo Almirón, todos acusados del delito de homicidio simple con dolo eventual.
