La ministra de Interior y Policía, Faride Raful, aseguró este lunes que el Gobierno mantendrá firme el proceso de transformación de la Policía Nacional y advirtió que no habrá impunidad frente a los abusos cometidos por agentes, al afirmar que cada incidente está siendo remitido al Ministerio Público para su investigación.
Durante la reunión semanal de la Fuerza de Tarea de Seguridad Ciudadana, encabezada por el presidente Luis Abinader, la funcionaria reconoció que la desconfianza de una parte de la población hacia la institución policial forma parte del diagnóstico que sustenta la reforma.
«Contrario a años anteriores, estamos trabajando en favor de la transparencia para que no haya impunidad», expresó Raful al referirse a los recientes casos de violencia policial que han generado preocupación en la ciudadanía.
- Gobierno mantiene el compromiso de continuar con la reforma policial
- Todos los casos de presuntos abusos son puestos en conocimiento del Ministerio Público para evitar la impunidad.

Reforma policial y fortalecimiento de la supervisión
Raful afirmó que la transformación de la Policía representa un cambio cultural y reiteró que las autoridades no abandonarán ese proceso.
«No vamos a desistir de seguir intentándolo. Seguiremos trabajando con ahínco, compromiso y esfuerzo hasta transformar la Policía Nacional en una institución que garantice la seguridad de todos«, manifestó.
La funcionaria citó entre los avances la graduación de más de 12,000 agentes tras un proceso de formación de más de un año, el fortalecimiento del Instituto Policial de Educación Superior (IPES) con la participación de académicos especializados, la creación de las mesas de seguridad y la incorporación de cámaras corporales (bodycams).
Explicó que estos dispositivos fortalecen los sistemas de supervisión y vigilancia, además de facilitar que más actuaciones policiales puedan ser documentadas y conocidas por las autoridades.
Violencia social concentra la mayoría de los homicidios
La ministra también advirtió que la violencia social representa uno de los principales desafíos para la seguridad ciudadana. Informó que, de los 43 homicidios registrados entre el 1 y el 17 de julio, 33 estuvieron relacionados con conflictos interpersonales, una cifra que, según dijo, evidencia la necesidad de fortalecer las políticas de prevención.
Otro de los hallazgos expuestos durante la reunión fue que la mayoría de los homicidios registrados en lo que va de julio no estuvo vinculada a la delincuencia, sino a conflictos entre personas, lo que llevó a las autoridades a insistir en reforzar las estrategias de convivencia y prevención.
«El combate a la delincuencia sigue siendo un gran desafío, pero también tenemos la mirada puesta en la violencia social, que hoy está dominando las causas de los homicidios», sostuvo.
Ante ese panorama, recordó que el Gobierno impulsa el proyecto de Ley de Convivencia Ciudadana y el Primer Plan Estratégico Sectorial de Seguridad Ciudadana 2026-2035, con el propósito de coordinar las acciones de prevención entre las distintas instituciones del Estado.
Raful afirmó que muchos de estos conflictos pueden prevenirse desde la escuela, el deporte y los espacios públicos, por lo que insistió en que la seguridad ciudadana debe construirse con la participación de toda la sociedad.
Al concluir, reiteró que la transformación de la Policía Nacional es un proceso de largo plazo, pero aseguró que el Gobierno continuará impulsándolo «con determinación» para convertir la institución en un cuerpo que garantice la seguridad y genere mayor confianza en la población.
