Redacción Internacional.- La maternidad podría tener un efecto positivo sobre el envejecimiento en las perras, según un estudio realizado en Estados Unidos, que encontró que las hembras con crías presentan una mayor probabilidad de conservar su fortaleza física durante la vejez que aquellas que nunca se reprodujeron.
La investigación fue liderada por el veterinario David Waters, director del Centro de Estudios de Longevidad Excepcional de la Fundación Gerald Murphy, junto con Rong Fu, de la Universidad de Siena, y Andrés Carrillo, de la Universidad Chatham. Los resultados fueron publicados en la revista científica The Journals of Gerontology, Series A: Biological Sciences and Medical Sciences.
Analizaron la relación entre reproducción y envejecimiento
Durante décadas, la teoría de la historia de vida ha planteado que la reproducción supone un costo para el organismo, ya que destina recursos al desarrollo de las crías en lugar de emplearlos en el mantenimiento del cuerpo, lo que podría acelerar el envejecimiento.
Sin embargo, los resultados obtenidos en mujeres han sido contradictorios debido a la influencia de factores como el estilo de vida, el nivel educativo o el acceso a la atención médica.
Para aislar esos elementos, los investigadores recurrieron a perros de compañía como modelo de estudio, al considerar que permiten analizar mejor el efecto biológico de la reproducción sobre la fragilidad durante la vejez.
Las perras con crías mostraron mayor resistencia
El equipo utilizó un índice clínico de fragilidad compuesto por 34 indicadores para evaluar el estado de salud de perras mayores con distintos antecedentes reproductivos.
Tras comparar hembras que nunca habían tenido crías con otras que sí habían dado a luz, los investigadores encontraron que las segundas tenían tres veces más probabilidades de mantenerse robustas en edades avanzadas.
Además, observaron que la posibilidad de conservar una buena condición física aumentaba conforme la perra había tenido más camadas.
Los resultados se mantuvieron incluso después de considerar variables como el peso corporal y la exposición hormonal a lo largo de la vida.
Buscan comprender el origen del efecto
Los investigadores también analizaron el historial de salud de los animales para descartar que las diferencias se debieran a que las perras sin crías ya presentaban un peor estado físico desde etapas tempranas.
Según los autores, los datos indican que los hallazgos no pueden explicarse únicamente por un sesgo de selección.
Aunque los resultados coinciden con algunas investigaciones realizadas en mujeres, los científicos advierten que aún no se conocen los mecanismos biológicos responsables de este posible efecto protector.
Aún quedan preguntas por responder
El estudio tiene limitaciones propias de las investigaciones observacionales, por lo que no permite establecer una relación de causa y efecto entre la maternidad y un envejecimiento más saludable.
Por ello, el equipo considera que las próximas investigaciones deberán centrarse en analizar los factores genéticos y epigenéticos que podrían explicar por qué las perras que tuvieron descendencia parecen conservar mejor su resistencia física durante la vejez.
Los autores señalan que comprender estos mecanismos podría aportar información útil para futuras investigaciones sobre el envejecimiento, tanto en animales como en seres humanos.
