Cuba perdió un total de 245.264 habitantes en 2025, fruto de la migración, según el último balance demográfico publicado este martes por la Oficina Nacional de Estadística e Información (ONEI), que deja la población total de la isla en 9.434.593 personas.

El saldo migratorio negativo de casi un cuarto de millón de migrantes en el pasado ejercicio representa un 2,5 % de la población total de la isla, que registra un éxodo migratorio sin precedentes en los últimos años, aspecto que ha reconocido la ONEI en informes anteriores.

Cuba encadena así nueve años de pérdida de población, con la migración como primera causa, debido a la grave crisis económica que sufre la isla, con prolongados apagones, escasez de básicos, inflación elevada y fuerte contracción del producto interno bruto (PIB).

En comparación, Cuba tenía, al cierre de 2017, un total de 11.239.224 habitantes, siempre según cifras oficiales. Esto supone un descenso acumulado en los últimos ocho años del 16 % de la población al inicio de este período (estimaciones independientes elevan esta tasa hasta el 24 %).

Los territorios con mayor número de migrantes en 2025 fueron La Habana, con 57.433, y siguieron a la capital las provincias orientales Santiago de Cuba —segunda en importancia—, con 21.763, y Holguín (17.861), así como la occidental Matanzas (17.486).

Suscribete al newsletter de Noticias SIN

De acuerdo con un análisis de la ONEI, el crecimiento natural demográfico cubano es de -7,1 por cada 1000 habitantes, lo que significa que el país caribeño tiene, además, más defunciones que nacimientos.

Tras el endurecimiento de la política migratoria de Estados Unidos, que cerró el flujo por su frontera sur, los emigrantes cubanos se desviaron del que era su destino principal y optaron por elegir a Brasil, México, Guayana y Uruguay, entre otros países de la región. España es su principal destino fuera del continente americano.

El Gobierno calcula que más de tres millones de cubanos viven en el extranjero, la mitad de los cuales tienen residencia en el país, mientras que 1,1 millón no poseen residencia efectiva en la isla.